Margarita Aguinaga: Signos de la resistencia indígena, para América Latina

junio 15, 2009

margaritaHace más de un año, la ONU, enviaba a los gobiernos del mundo, sobre todo de América Latina, la declaratoria de los derechos colectivos, derechos humanos de los indígenas, para que los gobiernos aplicaran, en sus normativas constitucionales y se pudieran ampliar las democracias latinoamericanas, sobre todos en los países en donde la población indígena, constituye una población considerable.

Si más de quinientos años de resistencia indígena no hubieran transcurrido, sería posible pensar que esta declaración, sentida por muchos como una importante dádiva institucional, después de masacres similares a las vividas estos últimos siglos, -tan coherentemente similar, con la masacre propiciada por Alan García y las transnacionales en Badu-Perú, es la que moviliza a los pueblos y nacionalidades indígenas del continente a defender sus derechos. Nada más de corta vista, que aquella sola posible insinuación.

Alguien que conozca la historia de América latina, desde el proceso de acumulación originaria del capital, tesis desarrollada por Marx, sabe que en juego, están aspectos que no solo tienen que ver, con la aplicación del TLC y la protesta específica de un pueblo. Pero como la memoria histórica, muchas veces es extremadamente desmemoriada, es preciso colocar, una y otra vez, ahí donde la historia no solo duele, sino explica nuestra matriz de múltiples desigualdades, que es lo que realmente representa cada hecho de violencia y asesinato de pueblos indígenas.

Implica estar vinculados estructuralmente, no solo territorialmente, por un origen y una historia colonial y neocolonial, que desenmascara lo que podría aparecer como una relación diametralmente opuesta, entre países donde las poblaciones indígenas casi fueron exterminadas y sociedades donde las poblaciones indígenas lograron resistir al exterminio, pero se impuso un orden de clases, étnico, racial y sexual.

Cuando fue la conquista, se decía que los indígenas no tenían cultura, los españoles justificaron las masacres y el exterminio indígena, diciendo que eran bestias y gente animalizada, a la que había que culturizar, evangelizar y hacer conocer el desarrollo. Que coincidente, Alan García y los medios de comunicación peruanos, dicen que los indígenas recientemente asesinados, son ignorantes que no saben que están reclamando, ni conocen que leyes se están tratando en el parlamento, rebeldes agresivos, ciudadanos queriendo asumirse de primero orden, cuando hay prioridades nacionales. Poblaciones agresivas que han asesinado policías, rabiosos, que no pueden ser controlados, por lo que fue necesaria la acción policial-militar.

Bajo el contexto represivo del estado peruano, historia delegada de Fujimori a Alan García, quien bajo ningún concepto ha eliminado ciertos soportes fundamentales de la ley de seguridad nacional peruana, es decir los cuerpos paramilitares y la acción militar sobre la protesta social, se acusa a los indígenas de terroristas. Recordemos a los historiadores, cuando reconocen lo que ocurrió con Túpac Amaru, cuando fue descuartizado, acusado de sedicioso y de conspirador contra el régimen español. Descuartizar su cuerpo, separarlo y enterrarlo en distintos lugares, para que nadie supiera el paradero de su cuerpo, era un claro mensaje de destrucción de la unidad político-cultural de los pueblos indígenas, era una clara declaración racista de desestructuración y fragmentación de la matriz indígena como cultura colectiva, “separando” mestizaje de cultura indígena, se quería anular la capacidad de protesta, como originarios de una civilización extendida y específica, capaz de referenciar una cultural más universal. Los indígenas sacados de los hospitales, desaparecidos, incinerados en los ríos de Badu-Perú y desaparecidos, han sido separados cruelmente de sus familias, torturados, asesinados dentro y fuera de sus comunidades, han sido enterrados en cualquier parte, han sido otra vez borrados de la historia.

Volver a los seres humanos despreciables, desvalorizados, ínfimos, es la táctica de la alienación histórica que acompaña todo proceso de colonización y exterminio, para promover el dominio cultural, no solo racial. Volverlos sujetos de asco y de desprecio social, fue la manera confusa, que hizo que los mestizos y los blancos mestizos de la América latina, corran sus opciones hacia las “culturas desarrolladas”, hacia la negación de su matriz histórica, hacia el desprecio cómplice en contra de pueblos enteros, hacia el olvido de su matriz histórica. La alienación de la diferencia, colocó segmentadamente, a los grupos sociales dominados, como diametralmente opuestos. Fuimos “salvados del salvajismo y el atraso indígena”, por lo que el hecho colonial y neocolonial, se volvió opción cultural y económica dominante, plena y políticamente justificada. Las formas de represión a sangre y fuego, como si se mataran bestias salvajes, es un hecho que se vuelve históricamente impune y aceptado socialmente, por casi todos, como un acto de pureza racial y étnica necesaria, reiterativa, para siempre estar un poco más arriba de los que son considerados lo despreciable, lo inferior, lo atrasado.

La pérdida de la soberanía territorial, es la muestra de la derrota del pueblo que habitaba ese espacio. Solo que la pérdida de autonomía territorial, no es un problema estrictamente geográfico, significa un traspaso de poder del expropiado a manos de l expropiador de recursos naturales, de fuerza de trabajo, de prácticas culturales, de objetos sexuales, de organización geopolítica, de designación del lugar social, económico a ocupar, de asignación de la línea de desarrollo, que quienes son dominados tienen que aceptar.

Luego, de forma constante, hay cuatro aspectos vitales que juegan en cada una de estas masacres: 1)El estado fundamentado en conceptos coloniales, 2) la ideología étnico-racista, 3) la extracción de los recursos naturales y la re-dinamización del modo de producción capitalista, como base de cualquier sus múltiples formas de acumulación del capital, sobre el dominio de la población que se asiente sobre esos recursos naturales generadores de materia prima y, 4) el control y desactivación de los aspectos comunitarios, colectivos y de resistencia de las poblaciones indígenas, que existen a partir de la producción de recursos vitales de la tierra, el agua, el medio ambiente etc., y se enfrentan a esos mismo poderes que los someten.

Y entonces, porque el modelo neoliberal, ha sido tan agresivo contra las poblaciones indígenas?, por qué, la crisis civilizatoria y económica actual, será tan agresiva en contra de los pueblos indígenas?:

Luego, de la resistencia milenaria, a mitas, obrajes, aparcerías, concertajes, huasipungos, trasmutaciones culturales y de fuerza de trabajo indígena durante la conquista española, el proceso de independencia y las repúblicas, bajo los procesos migratorios dentro de las mismas zonas rurales y urbanas, hasta atravesar las resistencias movilizadas y forzadas desde los estados, para las reformas agrarias, sobre todo en México, Bolivia, Ecuador, y otras regiones donde la población indígena es fuerte, la apropiación de la tierra para las y los indígenas tiene un valor económico y cultural muy importante.

Por un lado, Bajo esa lógica, los pueblos indígenas, fueron reducidos a los mínimos niveles de sobrevivencia y acceso a la producción agrícola precaria, de control mínimo de pequeñas parcelas de tierra, subyacentes y subordinadas al desarrollo urbano, dependientes de las haciendas agro-exportadoras y de las empresas agrícolas. Y por otro lado, es que aquí, se reagrupan de forma más activa, formas comunitarias que revitalizaron su resistencia milenaria volviéndola actual, que permitieron generar las condiciones para desarrollar su capacidad de lucha indígena, cuando aparece el neoliberalismo.

Recordemos el aparecimiento del zapatismo en 1995, en México, en contra del TLC, y miremos las luchas durante estos veinte años últimos, del movimiento indígena, de varias regiones de América Latina, han sido fundamentalmente, en contra del racismo, exigiendo democracia y cambios en el estado y en contra del modelo neoliberal y la economía de mercado.

Ello supone pensar que estos últimos veinte años hemos asistido a un re-encuentro histórico de la unidad de los pueblos indígenas, no solo local, nacional sino también regional?. Parecería que sí, la multiplicidad de organizaciones indígenas, reconociendo su historia, intercambiando saberes ancestrales, reconociendo sus memorias históricas, reivindicando sus múltiples formas de resistencia, revalorizando sus figuras históricas, hombres y mujeres, como elementos de encuentro, de esa reunificación de su matriz histórica, supondría, que los pueblos indígenas se miran, en la capacidad de provocar sus propios encuentros regionales internacionales y sus organizaciones locales, nacionales y de representación regional, en América latina., como el espacio de donde emergen con capacidad de poder político y sujetos con autonomía capaz de retornar con vos propia a la continuidad de la lucha por la Pachamama.

Es innegable, que el retorno a la recuperación simbólica y política de su acción colectiva más allá de sus propias nacionalidades y pueblos, les ha llevado a ser parte de los movimientos más activos en estos veinte últimos años y comprender la dinámica del mundo a partir de su cosmovisión. Por decir, no se puede entender cómo sino, dos de los tres procesos de gobiernos considerados actualmente, ahora progresistas y de izquierda, como Ecuador y Bolivia, lograron hacer frenos al neoliberalismo, y lograr cambios de gobiernos, sea en Ecuador, por medio de una figura que no es indígena y en Bolivia, por medio de un presidente que se reconoce indígena.

Cabe indicar que en el caso de Ecuador, a Rafael Correa le falta encontrarse con ese eslabón perdido, que torna desabrida a la revolución ciudadana y lograr un encuentro con los movimientos indígenas, no como fuerza de asistencia desde el estado, sino como poder político, para que realmente se produzca posibilidades socialista en la práctica, y a Bolivia, le falta fortalecer el proceso de autonomía y participación directa, iniciada desde el gobierno de Evo Morales de de lo que podría ser la nueva Bolivia. Los indígenas tiene aciertos y limites en sus experiencias de lucha, que siguen sirviendo para la construcción de una estrategia de resistencia latinoamericana.

Luego, si se observan los tres últimos encuentros, el Encuentro Continental del 2008 en Lima Perú, el Encuentro de pueblos Indígenas en el Foro Social Mundial-Belen 2009 y en último encuentro en Puno- Mayo 2009, es evidente que se está produciendo, en el movimiento indígena, el paso, de una conciencia anti-neoliberal, hacia una conciencia anticapitalista, bajo formas que son claves, frente a la crisis mundial: la lucha por el control de los recursos frente a las transnacionales y de los Tratados de Libre Comercio, vengan de donde vengan, la lucha en contra de la minería, la lucha por la defensa de los territorios, bajo formas de autonomía política, la defensa del derechos y el control del agua, y el enfrentamiento a encuentros de los modelos extractivos capitalistas que han asumido, sean neoliberales o social liberales. La lucha indígena ha juntado la crítica a los tratados de Estados Unidos, pero al mismo tiempo la critica a trasnacionales, incluidas ahora las brasileñas, por medio de Petrobras.

Así como los múltiples llamamientos, en contra de reuniones como la siguiente en Copenhague-2009, declarando la lucha ecológica y de defensa climática, como aspecto central de movilización, que va más allá de la lucha por sus comunidades y la defensa específica de sus territorios.

La reunificación de la matriz indígena, sigue avanzando, en medio de las crisis de la izquierda y de los movimientos sociales, se ha ido concretando en el dialogo de sus experiencias propias de lucha, el respeto de sus identidades especificas, el reconocimiento de la multiplicidad de pueblos y el reencuentro de su historia de lucha. Alcanzan en desdoblamiento del poder, dentro de la institucionalidad gubernamental y fuera de ella. Seis mil indígenas en Puno, declaran la autonomía frente al gran capital y la mismo tiempo, reposan su poder para sostener gobiernos como el de Evo Morales.

Mariategui diría, que estamos asistiendo hace ya varios años, a la unificación de nuestra matriz histórica bajo la forma de la resistencia, a partir de los pueblos indios, que a luz, podría ser el traspaso de las fronteras nacionales y el retorno a la constitución de pueblos indígenas de cara al mundo., como sitio de recuperación de la fuerza transformadora, para los pueblos de América latina. AL mismo tiempo, la lucha autónoma de las mujeres indígenas, como sujetas activas de esa participación, tal como se mira los resultados en Puno, muestra un nuevo signo de crecimiento.

En medio de la crisis que atraviesan varias organizaciones y movimientos indígenas, situación que hay que profundizar, son de las pocas fuerzas que alcanzan grados de unificación, son de las fuerzas que han sido factores sustanciales, para detener el TLC en Ecuador y Bolivia y que ahora, vuelven a criticar a los responsables de la crisis mundial y a contraponer dos polos de la lucha. A pesar de sus condiciones, son de los sujetos que sostiene movilizaciones a veces fragmentadas y otras más amplias en Colombia, Perú, México, Bolivia, Ecuador.

La crisis mundial actual, señala que nuevamente los recursos son un objetivo fundamental, solo que para los indígenas la defensa de los recursos no es solo conciencia de solidaridad nacional e internacional, es la defensa de su propia vida y del planeta.

Se observa que las trasnacionales, en vez de disminuir crecen, como subsidiarias de capitales estadounidenses y europeos y al mismo tiempo alcanzan dimensiones combinadas, con capitales de países como Brasil. Aun no está dicho como será la lucha por ese nuevo reparto de América latina entre EU, UE, China y Brasil, aún falta mucho por saber si van a compartir el poder o se van a repartir América Latina, por sobre los pueblos más pobres. Lo que sí es cierto, es que por ahora, el neoliberalismo va provocando una hibridez, lógica neoliberal conservadora y perversa con una lógica expansiva menos desarrollada y más social, promovida desde Brasil, en un mismo territorio, aliado de unos de los estados más conservadores de América Latina, el estado peruano.

Ellos y ellas saben, que frente a una agresividad económica, como la que se está provocando, no es que solo sus tierras peligran o su habitad, o se fragilizará aún más, el lugar de su vivencia cotidiana, sino que están en riesgo sus vidas. La masacre es muestra, de que inclusive sus pueblos, pueden ser agredidos hasta el punto volver a provocar la extinción de varias nacionalidades y pueblos, por las trasnacionales y gobiernos. Esa lucha por los recursos, no es solo económica, por eso la masacre de Perú, no es solo un eventual choque, entre poblaciones indígenas y el gobierno de Alan García.

A eso le tiene miedo Alan García, por eso, es mejor desactivar esa fuerza antes que permitir el encuentro fortalecido de una matriz que se ha venido reconfigurando, en medio de sus dificultades, crisis y de-sintonías. Luego, Alan Garcia, está mostrando al mundo que es capaz de hacerlo, de desterrarlos si es necesario, es una lección para gobierno vecinos, y al mismo tiempo, como dicen las organizaciones sociales peruanas, el anuncio de una nueva ola represiva y de criminalización de la protesta social, en Perú.

Sin embargo, la sabiduría indígena, también es clarividente de su pertinencia, con las declaraciones últimas, esta la exigiendo al mundo tomar posición, están asumiendo la actitud de cualquier pueblo que siente amenazada su vida.

Falta saber que harán los gobiernos que se dicen de izquierda y progresistas, falta saber si se encontraran las luchas en esa defensa, de es reunificación de la matriz indígena sobre la cual podría reconstruirse parte de una nueva matriz histórica latinoamericana.

Veremos en los siguientes años, si ese encuentro histórico se produce o es simplemente, un efímero destello de memorias ancestrales, que dejaran a algunos instalados, cómodamente en la aplicación de algún derecho indígena, otros aislados en formas de precarización laboral del trabajo agrícola y otras de aceptación del exterminio de poblaciones indígenas en varios lugares del continente, por sobre la explotación de una gran mayoría del planeta.

Eso es lo que está en juego, hablando de fuerzas políticas nacionales y regionales, por eso las políticas en Ecuador, si se vuelven mucho más reaccionarias, en contra de las expresiones legítimas de sobrevivencia y lucha indígena, como si Evo Morales se aleja de su fuerza vital, del movimiento indígena boliviano, para favorecer la repartición de los recursos a las transnacionales.

Estar junto a los pueblos indígenas, no es un tema de estudios académicos antropológicos, no es un tema sentimental, de vinculo afectivo con los pueblos indígenas. Si de socialismo se trata, desconstruir los estados racistas y etnicistas, es una de las tareas de cualquier socialismo que se respete, solo que esta vez, cualquier opción anticapitalista sin un retorno y desconstrucción de la matriz histórica de colonización, es imposible, una nueva historia y una América socialista y libertaria, porque la colonización nos dejó unidos para largo. La historia de América Latina, esta fundamentada sobre ciclos permanente de neocolonización y los pueblos originarios están resistiendo, para recordárnoslo y exigirnos retornar a las raíces históricas, como un paso consecuente no solo hacia el respeto de los derechos humanos de las y los indígenas, sino a la reconfiguración de una nueva cultura desde los pueblos de América latina.

Desde mi pertinencia, tiene aún más sentido, ser feminista en estas tierras ancestrales.…

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Herbert Mujica Rojas: La adecuación a la historia

marzo 11, 2009

Los libros, mis amigos
por Herbert Mujica Rojas
11-3-2009

La adecuación a la historia

mujica En el preciso estudio que ha consagrado Aníbal Sierralta Ríos a la Internacionalización de las empresas latinoamericanas, (Lima 2007, PUCP), subraya con énfasis lo que Jurgen Samtleben afirma del libro en la contracarátula: “El autor desarrolla en el Capítulo I una teoría
novedosa y original. Al igual que su planteamiento durante la V Conferencia Interamericana de Derecho Internacional Privado (CIDIP), en que fue el único que expresó que no son los organismos internacionales los que establecen los principios generales del
derecho del comercio internacional, sino que estos surgen del uso y de la práctica de los operadores (…).. y de muchas entidades que sin serlos retoman esta práctica y la convierten en documentos aceptados por el comercio internacional”.

Afirma Sierralta en el capítulo 3.5.2, La educación, la tecnología y los regímenes legales: “La penetración cultural es de lo más amplia, pues cubre no sólo la educación, sino, también, la utilización de nuevos modelos jurídicos o formas societarias, estilos de gerencia y mecanismos financieros que se introducen en la plaza receptora para
familiarizar a las empresas, con el fin de que puedan desenvolverse como si estuvieran en su propio mercado.”

Y anticipándose con largueza de lustros a ciertas prácticas que ya reconocen, como veremos luego, prácticas aberrantes y a niveles oficiales, dice Sierralta: “En el área educativa, se plantea reescribir el pasado, ya que los referentes históricos influyen en la acción de los operadores y los grupos sociales, lo que frena, con
frecuencia, el desarrollo de algunas inversiones extranjeras. Con tal motivo, se busca dejar a un lado el pasado si es que este es molesto e incómodo para el país inversionista. Entonces, se habla de no recordar la historia, sobre todo si esta evoca circunstancias que se pueden repetir en el campo de la inversión y en la política interna. Por
ello, los Estados y las grandes transnacionales, que, con frecuencia, tienen un volumen de ventas mayor que el PBI de cualquier país latinoamericano, actúan a través de las instituciones académicas, los medios culturales, las fundaciones, los periódicos, las editoriales, las revistas e, incluso, los simposios universitarios y de instituciones de intelectuales con el fin de influir en la sociedad.”

Aquí en Perú fuimos mucho más lejos. En noviembre de 1985, siendo canciller, tan ágrafo entonces como hoy, Allan Wagner Tizón, firmó con su par chileno de esas fechas, Jaime del Valle Alliende, la siguente barbaridad en el Punto III de esa malhadada Acta sobre Revisión de Textos de Historia:

“Los ministros estuvieron de acuerdo en poner en práctica, en el más corto plazo posible, un procedimiento que permita en sus respectivos países efectuar una revisión de los textos de historia, a nivel de la enseñanza primaria y secundaria, con miras a darles un sentido de paz e integración”.

Bien hace en puntualizar Sierralta en su trabajo y en el capítulo 3.5.3 La adecuación de la historia:

“El tercer plano de la penetración cultural se refiere a cambiar los libros de historia y olvidar para consolidar las empresas y las inversiones en el país receptor, sobre todo con la argumentación de que estas crean fuentes de trabajo. Una influyente revista peruana que exponía las ventajas de las inversiones chilenas concluía afirmando:
“De un concepto de soberanía nacional y estatal debemos pasar a un concepto de soberanía ciudadana y civil. En algunos años debemos, quizá, revisar nuestros libros de Historia”.

¿No hemos escuchando salmodias recurrentes y a cargo del presidente García, la inefable ministra Mercedes Aráoz y de múltiples rábulas oficialistas los argumentos de fuentes de trabajo, mirada al futuro, amnesia de lo que ocurrió porque pertecene al pasado que hay que superar? Nótese que el libro, cuya insuficiente recensión hacemos hoy,
fue lanzado al mercado (hoy absolutamente agotado) en el 2007, mucho antes del actual y vigente, sin que se entere el Congreso, TLC con Chile que sí firmó el Parlamento de ese país pero no el nuestro.

El trabajo de Sierralta merece in extenso no una sino varias crónicas ilustrativas para los lectores ávidos de enfoques certeros y valientes. En tiempos en que gerifaltes, ágrafos y mercenarios pretenden hacer las cosas al revés, testimonios como el presente, merecen la lectura obligada y militante de todos los que quieran enterarse de otros puntos de vista.

¡Así son los libros, mis amigos!


¡ALERTA! La CAN ha sido herida de muerte

febrero 11, 2009

canLa Unión Europea logró su objetivo desintegrador para imponer un tratado de libre comercio a tres países de la Comunidad Andina

La advertencia lanzada en noviembre del 2008 por la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, sobre la desintegración de la Comunidad Andina (CAN) se está cumpliendo: la Unión Europea (UE) está negociando con tres de los cuatro países de la región un mal llamado “Acuerdo de Asociación” (ADA), que en realidad es un Tratado de Libre Comercio (TLC). Esto es en la práctica un golpe mortal para la CAN.

Cuando este ADA fue lanzado, la UE insistió en que la negociación se haría bloque a bloque. Sin embargo, la posición digna del gobierno boliviano (Evo Morales), que no acepta vulneraciones a la soberanía de su país ni a los derechos de sus pueblos, frente a la actitud vergonzosamente entreguista de los gobiernos de Perú (Alan García) y Colombia (Álvaro Uribe) y la inicialmente dubitativa del gobierno ecuatoriano (Rafael Correa), fueron minando este compromiso.

Finalmente, luego de marchas y contramarchas, el gobierno de Rafael Correa cedió a la tentación neoliberal y se unión a sus pares Alan García y Álvaro Uribe, en una inaceptable contradicción con un discurso aparentemente soberano.

Frente a ello, los pueblos indígenas andinos y sus organizaciones, articuladas en la CAOI:

1. Rechazamos la negociación y la firma de un TLC con la UE, sea por acuerdos regionales o por negociaciones bilaterales, porque los TLC vulneran la soberanía de nuestros países, representan el saqueo de los bienes naturales y generan una nueva forma de colonización a través de las empresas multinacionales y el capital financiero.

2. En ese contexto, rechazamos en particular la Ronda de Negociaciones del ADA UE-CAN que se realiza en Bogotá, Colombia, del 9 al 13 de este mes, de manera bilateral, dividiendo a la CAN y petardeando el proceso de integración latinoamericana, así como la ronda que se ha acordado realizar en Lima del 23 de febrero al 5 de marzo.

3. Proponemos, en cambio, una integración desde y para nuestros pueblos, que supere la visión exclusivamente comercial y garantice el Buen Vivir para todos, basado en los principios y prácticas ancestrales de complementariedad, reciprocidad y equidad entre los pueblos y con la Madre Naturaleza. Es decir:

– Integración social, cultural y política desde los pueblos.
– Armonía con la Pachamama.
– Fortalecimiento de las economías comunitarias locales.
– Consulta y consentimiento previo, informado y de buena fe, de cualquier política o inversión que afecte a las comunidades.
– Comercio internacional complementario a los esfuerzos locales, con justicia social y ambiental, respetando la diversidad de visiones de desarrollo.

4. Exigimos al presidente del Ecuador, Rafael Correa, tomar una firme decisión respecto a las negociaciones del TLC con la UE. De no hacerlo, será cómplice de Álvaro Uribe y Alan García en estos graves atentados contra la integración.

5. Demandamos a la Secretaría General de la CAN exponer y explicar el estado de este espacio de integración subregional.

6. Convocamos a los Consejos Consultivos laboral y de los pueblos indígenas de la CAN a pronunciarse sobre este grave atentado contra este organismo.

7. Emplazamos al Parlamento Europeo, Ombusdman Europeo, la izquierda y los partidos verdes de ese continente, así como a los movimientos sindicales, al Foro Social Europeo y las redes que integran Enlazando Alternativas, a definir su postura en relación a este modelo de integración neoliberal.

8. Demandamos a los gobiernos andinos que llamen a referendos o consultas nacionales para que los pueblos se pronuncien respecto a cualquier forma de acuerdo comercial. Llamamos a las organizaciones sociales del área andina a movilizarse para convocar a los referendos.

9. Exigimos a la UE que reconozca la deuda histórica social y ambiental que tiene con nuestros pueblos por los cinco siglos de colonización del Abya Yala.

Lima, 11 de enero del 2009

Coordinación General CAOI
Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador, ECUARUNARI
Consejo nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu, CONAMAQ, Bolivia
Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC
Identidad Territorial Lafkenche, Chile
Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería, CONACAMI, Perú
Organización de Naciones y Pueblos Indígenas de Argentina, ONPIA
Confederación Sindical Única de Trabajadores y Campesinos de Bolivia, CSUTCB
Federación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias Bartolina Sisa, Bolivia
Confederación Campesina del Perú, CCP
Confederación Nacional Agraria, CNA, Perú
Movimiento Cumbre de los Pueblos, Perú

(Se reciben adhesiones: prensa.caoi@gmail.com)

COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina

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Minga Informativa de Movimientos Sociales
http://movimientos.org/

Pedro Pierre: Genocidio Financiero

diciembre 8, 2008

Genocidio Financiero

Padre Pedro Pierre

Por fin se confirma la realidad espantosa de la deuda externa. Agradecemos al presidente Rafael Correa haber ordenado hace un año la auditoría de este holocausto silenciado. Delante de los informes nos quedamos estupefactos por el saqueo desenfrenado en un festín de sangre y de muerte de más de 30 años. Parece que faltan palabras para calificar a las más altas dignidades de la nación que organizaron semejante barbaridad con la ayuda de las grandes organizaciones mundiales y con el apoyo de los gobiernos y de la élite financiera y jurídica de estos mismos países. Quedan cortos los conquistadores españoles y europeos y los mejores dictadores latinoamericanos.

Los TLC (Tratados de Libre Comercio) querían terminar con broche de oro la legalización de este robo descarado. De ahí la falta de escuela, de salud, de empleo, como también la migración, la delincuencia, la prostitución. 30 años está durando este calvario y sus consecuencias fatales. ¡Cuántos millones de muertos en este genocidio silencioso porque acallaron las voces de los que lo denunciaban! Monseñor Oscar Romero fue el mayor ejemplo de estos asesinatos selectivos programados desde los salones burocráticos del imperio neoliberal. En nuestro país, Manolo Bareno, teólogo seglar amigo de Monseñor Leonidas Proaño, originario de Quero en la provincia del Tungurahua, fallecido en el año 2000, fue uno de los mayores luchadores por la anulación de todas las deuda antes de que comience el nuevo milenio.

Las débiles denuncias de nuestra jerarquía católica contra la deuda externa y la acusación, en el caso ecuatoriano, de haber participado en la compra de bonos no dejan de sorprender. Se desearía más espíritu profético y solidaridad con el pueblo de los pobres.

Más que nunca hay que decir, como lo hacíamos la Iglesia de los pobres, en la década de los ’90: “No podemos pagar: Esta deuda es enorme y sin proporción con los presupuestos de las naciones: se paga con el subdesarrollo y con el sudor y la vida de millones de pobres, particularmente la de los niños. Es económicamente injusta.

No debemos pagar: Esta deuda es injusta: por sus intereses usureros, por haber sido adquirida por dictaduras militares sin el acuerdo previo de sus pueblos, por haber sido utilizada en gastos innecesarios, en inversiones improductivas, en financiaciones ilícitas de bancos, de compras de armas para la represión y los masacres… Es moralmente inhumana.

No queremos pagar: Esta deuda es un atropello económico, un despojo vergonzoso, un robo descarado, un atentado a la vida actual y a la sobrevivencia de las futuras generaciones. Es realmente mortal.”

Sigamos luchando contra la deuda externa para que se nos devuelva este patrimonio nacional despilfarrado, cumpliéndose la profecía de Ezequiel contra los malos pastores militares, civiles y religiosos: “¡Ay de ustedes, pastores de Israel: pastores que sólo se preocupan de ustedes mismos!… Mis ovejas quedaron expuestas a los ladrones, si se convirtieron en presa de las fieras salvajes… Sí, haré que apacienten en un buen potrero…Palabra de Yahvé”.


ALEJANDRO MOREANO: Una de cal, otra de arena

noviembre 25, 2008

moreano2La auditoría de la deuda externa y el compromiso de no pagar varios trechos de la misma, considerados ilegítimos e ilegales, es un gran paso para afirmar el destino soberano del Ecuador.

La auditoría es clara y sin concesiones. Desde los ‘70, en que a pesar de la explotación petrolera y la solvencia financiera consecuente, el Ecuador entró en una política de agresivo endeudamiento, nuestra deuda se elevó de 240 millones en 1970, a 17.400 en el 2007, con una transferencia negativa de 7 mil millones solo en deuda comercial. La sucretización de la deuda privada, con la subsiguiente devaluación de los sucres a pagar en centavos; la capitalización de los intereses en los Bonos Brady y Global y su compra a precios superiores a los del mercado, la garantía del petróleo, la renuncia a declarar prescritos tramos de la deuda, son algunas de las puntas del iceberg de una descomunal estafa y de una inadmisible traición

¿Cómo entender, sin embargo, que junto a una medida tan radical y justa, el Gobierno proponga una Ley de Minería contraria a esos intereses?

El modelo extractivista es el polo opuesto. Las razones ambientalistas son ya conocidas: destrucción de amplias zonas, apropiación del agua a costa de la vida y de la agricultura campesina.

Hay otras razones tanto o más significativas. Transformar a la minería en eje de la economía constituye un golpe mortal a la integración suramericana y a un desarrollo autónomo. Refuerza la dependencia del país al mercado mundial y provoca, como en todas partes, deterioro de la producción interna y dependencia de las importaciones.

“Para la izquierda, urge comprender el carácter del Gobierno para superar el correísmo acrítico”

A la vez resulta absurdo impulsarla cuando la crisis está provocando una caída de precios de las materias primas. En estos días, los precios del cobre bajaron un 40% de 8.940 dólares la tonelada en julio. Se pronostica un crecimiento cero de la demanda en este año, y una caída del 3 por ciento para el 2009, sin que China lo contrarreste. Empresas como Iam Gold y Aurliean muestran severas pérdidas y cancelación de inversiones. Sin embargo, el Presidente llama a una confrontación con los pueblos indios. ¿Vamos a ir a una guerra en nombre de nada?

A la par se anuncian medidas a favor de la industria nacional con el apoyo de la industria farmacéutica, uno de los puntales de la lucha contra el TLC.

Desde el principio, el Gobierno nos ha acostumbrado a una política en que las reformas vienen acompañadas de una medida neoliberal, o a la inversa. Una de cal y otra de arena, una de izquierda y otra de derecha.

¿Cómo entender tales contradicciones? ¿Las medidas de izquierda son solo coartadas y cortinas de humo para las medidas de derecha? ¿O viceversa?
¿Se trata, en la línea de Kirshner de construir una burguesía nacional que sustente al Gobierno? ¿O el paso del eje Washington al eje chino? ¿El problema radica en que no se ha definido claramente un plan nacional que, a mi juicio, debería pasar por un agresivo proyecto de desarrollo agrario e industrial dirigido a la integración suramericana?

Urge definir ese proyecto antes de que avance la crisis. Para la izquierda, urge comprender el carácter del Gobierno para superar el correísmo acrítico de unos y el anticorreísmo furioso de otros.