Margarita Aguinaga: Signos de la resistencia indígena, para América Latina

junio 15, 2009

margaritaHace más de un año, la ONU, enviaba a los gobiernos del mundo, sobre todo de América Latina, la declaratoria de los derechos colectivos, derechos humanos de los indígenas, para que los gobiernos aplicaran, en sus normativas constitucionales y se pudieran ampliar las democracias latinoamericanas, sobre todos en los países en donde la población indígena, constituye una población considerable.

Si más de quinientos años de resistencia indígena no hubieran transcurrido, sería posible pensar que esta declaración, sentida por muchos como una importante dádiva institucional, después de masacres similares a las vividas estos últimos siglos, -tan coherentemente similar, con la masacre propiciada por Alan García y las transnacionales en Badu-Perú, es la que moviliza a los pueblos y nacionalidades indígenas del continente a defender sus derechos. Nada más de corta vista, que aquella sola posible insinuación.

Alguien que conozca la historia de América latina, desde el proceso de acumulación originaria del capital, tesis desarrollada por Marx, sabe que en juego, están aspectos que no solo tienen que ver, con la aplicación del TLC y la protesta específica de un pueblo. Pero como la memoria histórica, muchas veces es extremadamente desmemoriada, es preciso colocar, una y otra vez, ahí donde la historia no solo duele, sino explica nuestra matriz de múltiples desigualdades, que es lo que realmente representa cada hecho de violencia y asesinato de pueblos indígenas.

Implica estar vinculados estructuralmente, no solo territorialmente, por un origen y una historia colonial y neocolonial, que desenmascara lo que podría aparecer como una relación diametralmente opuesta, entre países donde las poblaciones indígenas casi fueron exterminadas y sociedades donde las poblaciones indígenas lograron resistir al exterminio, pero se impuso un orden de clases, étnico, racial y sexual.

Cuando fue la conquista, se decía que los indígenas no tenían cultura, los españoles justificaron las masacres y el exterminio indígena, diciendo que eran bestias y gente animalizada, a la que había que culturizar, evangelizar y hacer conocer el desarrollo. Que coincidente, Alan García y los medios de comunicación peruanos, dicen que los indígenas recientemente asesinados, son ignorantes que no saben que están reclamando, ni conocen que leyes se están tratando en el parlamento, rebeldes agresivos, ciudadanos queriendo asumirse de primero orden, cuando hay prioridades nacionales. Poblaciones agresivas que han asesinado policías, rabiosos, que no pueden ser controlados, por lo que fue necesaria la acción policial-militar.

Bajo el contexto represivo del estado peruano, historia delegada de Fujimori a Alan García, quien bajo ningún concepto ha eliminado ciertos soportes fundamentales de la ley de seguridad nacional peruana, es decir los cuerpos paramilitares y la acción militar sobre la protesta social, se acusa a los indígenas de terroristas. Recordemos a los historiadores, cuando reconocen lo que ocurrió con Túpac Amaru, cuando fue descuartizado, acusado de sedicioso y de conspirador contra el régimen español. Descuartizar su cuerpo, separarlo y enterrarlo en distintos lugares, para que nadie supiera el paradero de su cuerpo, era un claro mensaje de destrucción de la unidad político-cultural de los pueblos indígenas, era una clara declaración racista de desestructuración y fragmentación de la matriz indígena como cultura colectiva, “separando” mestizaje de cultura indígena, se quería anular la capacidad de protesta, como originarios de una civilización extendida y específica, capaz de referenciar una cultural más universal. Los indígenas sacados de los hospitales, desaparecidos, incinerados en los ríos de Badu-Perú y desaparecidos, han sido separados cruelmente de sus familias, torturados, asesinados dentro y fuera de sus comunidades, han sido enterrados en cualquier parte, han sido otra vez borrados de la historia.

Volver a los seres humanos despreciables, desvalorizados, ínfimos, es la táctica de la alienación histórica que acompaña todo proceso de colonización y exterminio, para promover el dominio cultural, no solo racial. Volverlos sujetos de asco y de desprecio social, fue la manera confusa, que hizo que los mestizos y los blancos mestizos de la América latina, corran sus opciones hacia las “culturas desarrolladas”, hacia la negación de su matriz histórica, hacia el desprecio cómplice en contra de pueblos enteros, hacia el olvido de su matriz histórica. La alienación de la diferencia, colocó segmentadamente, a los grupos sociales dominados, como diametralmente opuestos. Fuimos “salvados del salvajismo y el atraso indígena”, por lo que el hecho colonial y neocolonial, se volvió opción cultural y económica dominante, plena y políticamente justificada. Las formas de represión a sangre y fuego, como si se mataran bestias salvajes, es un hecho que se vuelve históricamente impune y aceptado socialmente, por casi todos, como un acto de pureza racial y étnica necesaria, reiterativa, para siempre estar un poco más arriba de los que son considerados lo despreciable, lo inferior, lo atrasado.

La pérdida de la soberanía territorial, es la muestra de la derrota del pueblo que habitaba ese espacio. Solo que la pérdida de autonomía territorial, no es un problema estrictamente geográfico, significa un traspaso de poder del expropiado a manos de l expropiador de recursos naturales, de fuerza de trabajo, de prácticas culturales, de objetos sexuales, de organización geopolítica, de designación del lugar social, económico a ocupar, de asignación de la línea de desarrollo, que quienes son dominados tienen que aceptar.

Luego, de forma constante, hay cuatro aspectos vitales que juegan en cada una de estas masacres: 1)El estado fundamentado en conceptos coloniales, 2) la ideología étnico-racista, 3) la extracción de los recursos naturales y la re-dinamización del modo de producción capitalista, como base de cualquier sus múltiples formas de acumulación del capital, sobre el dominio de la población que se asiente sobre esos recursos naturales generadores de materia prima y, 4) el control y desactivación de los aspectos comunitarios, colectivos y de resistencia de las poblaciones indígenas, que existen a partir de la producción de recursos vitales de la tierra, el agua, el medio ambiente etc., y se enfrentan a esos mismo poderes que los someten.

Y entonces, porque el modelo neoliberal, ha sido tan agresivo contra las poblaciones indígenas?, por qué, la crisis civilizatoria y económica actual, será tan agresiva en contra de los pueblos indígenas?:

Luego, de la resistencia milenaria, a mitas, obrajes, aparcerías, concertajes, huasipungos, trasmutaciones culturales y de fuerza de trabajo indígena durante la conquista española, el proceso de independencia y las repúblicas, bajo los procesos migratorios dentro de las mismas zonas rurales y urbanas, hasta atravesar las resistencias movilizadas y forzadas desde los estados, para las reformas agrarias, sobre todo en México, Bolivia, Ecuador, y otras regiones donde la población indígena es fuerte, la apropiación de la tierra para las y los indígenas tiene un valor económico y cultural muy importante.

Por un lado, Bajo esa lógica, los pueblos indígenas, fueron reducidos a los mínimos niveles de sobrevivencia y acceso a la producción agrícola precaria, de control mínimo de pequeñas parcelas de tierra, subyacentes y subordinadas al desarrollo urbano, dependientes de las haciendas agro-exportadoras y de las empresas agrícolas. Y por otro lado, es que aquí, se reagrupan de forma más activa, formas comunitarias que revitalizaron su resistencia milenaria volviéndola actual, que permitieron generar las condiciones para desarrollar su capacidad de lucha indígena, cuando aparece el neoliberalismo.

Recordemos el aparecimiento del zapatismo en 1995, en México, en contra del TLC, y miremos las luchas durante estos veinte años últimos, del movimiento indígena, de varias regiones de América Latina, han sido fundamentalmente, en contra del racismo, exigiendo democracia y cambios en el estado y en contra del modelo neoliberal y la economía de mercado.

Ello supone pensar que estos últimos veinte años hemos asistido a un re-encuentro histórico de la unidad de los pueblos indígenas, no solo local, nacional sino también regional?. Parecería que sí, la multiplicidad de organizaciones indígenas, reconociendo su historia, intercambiando saberes ancestrales, reconociendo sus memorias históricas, reivindicando sus múltiples formas de resistencia, revalorizando sus figuras históricas, hombres y mujeres, como elementos de encuentro, de esa reunificación de su matriz histórica, supondría, que los pueblos indígenas se miran, en la capacidad de provocar sus propios encuentros regionales internacionales y sus organizaciones locales, nacionales y de representación regional, en América latina., como el espacio de donde emergen con capacidad de poder político y sujetos con autonomía capaz de retornar con vos propia a la continuidad de la lucha por la Pachamama.

Es innegable, que el retorno a la recuperación simbólica y política de su acción colectiva más allá de sus propias nacionalidades y pueblos, les ha llevado a ser parte de los movimientos más activos en estos veinte últimos años y comprender la dinámica del mundo a partir de su cosmovisión. Por decir, no se puede entender cómo sino, dos de los tres procesos de gobiernos considerados actualmente, ahora progresistas y de izquierda, como Ecuador y Bolivia, lograron hacer frenos al neoliberalismo, y lograr cambios de gobiernos, sea en Ecuador, por medio de una figura que no es indígena y en Bolivia, por medio de un presidente que se reconoce indígena.

Cabe indicar que en el caso de Ecuador, a Rafael Correa le falta encontrarse con ese eslabón perdido, que torna desabrida a la revolución ciudadana y lograr un encuentro con los movimientos indígenas, no como fuerza de asistencia desde el estado, sino como poder político, para que realmente se produzca posibilidades socialista en la práctica, y a Bolivia, le falta fortalecer el proceso de autonomía y participación directa, iniciada desde el gobierno de Evo Morales de de lo que podría ser la nueva Bolivia. Los indígenas tiene aciertos y limites en sus experiencias de lucha, que siguen sirviendo para la construcción de una estrategia de resistencia latinoamericana.

Luego, si se observan los tres últimos encuentros, el Encuentro Continental del 2008 en Lima Perú, el Encuentro de pueblos Indígenas en el Foro Social Mundial-Belen 2009 y en último encuentro en Puno- Mayo 2009, es evidente que se está produciendo, en el movimiento indígena, el paso, de una conciencia anti-neoliberal, hacia una conciencia anticapitalista, bajo formas que son claves, frente a la crisis mundial: la lucha por el control de los recursos frente a las transnacionales y de los Tratados de Libre Comercio, vengan de donde vengan, la lucha en contra de la minería, la lucha por la defensa de los territorios, bajo formas de autonomía política, la defensa del derechos y el control del agua, y el enfrentamiento a encuentros de los modelos extractivos capitalistas que han asumido, sean neoliberales o social liberales. La lucha indígena ha juntado la crítica a los tratados de Estados Unidos, pero al mismo tiempo la critica a trasnacionales, incluidas ahora las brasileñas, por medio de Petrobras.

Así como los múltiples llamamientos, en contra de reuniones como la siguiente en Copenhague-2009, declarando la lucha ecológica y de defensa climática, como aspecto central de movilización, que va más allá de la lucha por sus comunidades y la defensa específica de sus territorios.

La reunificación de la matriz indígena, sigue avanzando, en medio de las crisis de la izquierda y de los movimientos sociales, se ha ido concretando en el dialogo de sus experiencias propias de lucha, el respeto de sus identidades especificas, el reconocimiento de la multiplicidad de pueblos y el reencuentro de su historia de lucha. Alcanzan en desdoblamiento del poder, dentro de la institucionalidad gubernamental y fuera de ella. Seis mil indígenas en Puno, declaran la autonomía frente al gran capital y la mismo tiempo, reposan su poder para sostener gobiernos como el de Evo Morales.

Mariategui diría, que estamos asistiendo hace ya varios años, a la unificación de nuestra matriz histórica bajo la forma de la resistencia, a partir de los pueblos indios, que a luz, podría ser el traspaso de las fronteras nacionales y el retorno a la constitución de pueblos indígenas de cara al mundo., como sitio de recuperación de la fuerza transformadora, para los pueblos de América latina. AL mismo tiempo, la lucha autónoma de las mujeres indígenas, como sujetas activas de esa participación, tal como se mira los resultados en Puno, muestra un nuevo signo de crecimiento.

En medio de la crisis que atraviesan varias organizaciones y movimientos indígenas, situación que hay que profundizar, son de las pocas fuerzas que alcanzan grados de unificación, son de las fuerzas que han sido factores sustanciales, para detener el TLC en Ecuador y Bolivia y que ahora, vuelven a criticar a los responsables de la crisis mundial y a contraponer dos polos de la lucha. A pesar de sus condiciones, son de los sujetos que sostiene movilizaciones a veces fragmentadas y otras más amplias en Colombia, Perú, México, Bolivia, Ecuador.

La crisis mundial actual, señala que nuevamente los recursos son un objetivo fundamental, solo que para los indígenas la defensa de los recursos no es solo conciencia de solidaridad nacional e internacional, es la defensa de su propia vida y del planeta.

Se observa que las trasnacionales, en vez de disminuir crecen, como subsidiarias de capitales estadounidenses y europeos y al mismo tiempo alcanzan dimensiones combinadas, con capitales de países como Brasil. Aun no está dicho como será la lucha por ese nuevo reparto de América latina entre EU, UE, China y Brasil, aún falta mucho por saber si van a compartir el poder o se van a repartir América Latina, por sobre los pueblos más pobres. Lo que sí es cierto, es que por ahora, el neoliberalismo va provocando una hibridez, lógica neoliberal conservadora y perversa con una lógica expansiva menos desarrollada y más social, promovida desde Brasil, en un mismo territorio, aliado de unos de los estados más conservadores de América Latina, el estado peruano.

Ellos y ellas saben, que frente a una agresividad económica, como la que se está provocando, no es que solo sus tierras peligran o su habitad, o se fragilizará aún más, el lugar de su vivencia cotidiana, sino que están en riesgo sus vidas. La masacre es muestra, de que inclusive sus pueblos, pueden ser agredidos hasta el punto volver a provocar la extinción de varias nacionalidades y pueblos, por las trasnacionales y gobiernos. Esa lucha por los recursos, no es solo económica, por eso la masacre de Perú, no es solo un eventual choque, entre poblaciones indígenas y el gobierno de Alan García.

A eso le tiene miedo Alan García, por eso, es mejor desactivar esa fuerza antes que permitir el encuentro fortalecido de una matriz que se ha venido reconfigurando, en medio de sus dificultades, crisis y de-sintonías. Luego, Alan Garcia, está mostrando al mundo que es capaz de hacerlo, de desterrarlos si es necesario, es una lección para gobierno vecinos, y al mismo tiempo, como dicen las organizaciones sociales peruanas, el anuncio de una nueva ola represiva y de criminalización de la protesta social, en Perú.

Sin embargo, la sabiduría indígena, también es clarividente de su pertinencia, con las declaraciones últimas, esta la exigiendo al mundo tomar posición, están asumiendo la actitud de cualquier pueblo que siente amenazada su vida.

Falta saber que harán los gobiernos que se dicen de izquierda y progresistas, falta saber si se encontraran las luchas en esa defensa, de es reunificación de la matriz indígena sobre la cual podría reconstruirse parte de una nueva matriz histórica latinoamericana.

Veremos en los siguientes años, si ese encuentro histórico se produce o es simplemente, un efímero destello de memorias ancestrales, que dejaran a algunos instalados, cómodamente en la aplicación de algún derecho indígena, otros aislados en formas de precarización laboral del trabajo agrícola y otras de aceptación del exterminio de poblaciones indígenas en varios lugares del continente, por sobre la explotación de una gran mayoría del planeta.

Eso es lo que está en juego, hablando de fuerzas políticas nacionales y regionales, por eso las políticas en Ecuador, si se vuelven mucho más reaccionarias, en contra de las expresiones legítimas de sobrevivencia y lucha indígena, como si Evo Morales se aleja de su fuerza vital, del movimiento indígena boliviano, para favorecer la repartición de los recursos a las transnacionales.

Estar junto a los pueblos indígenas, no es un tema de estudios académicos antropológicos, no es un tema sentimental, de vinculo afectivo con los pueblos indígenas. Si de socialismo se trata, desconstruir los estados racistas y etnicistas, es una de las tareas de cualquier socialismo que se respete, solo que esta vez, cualquier opción anticapitalista sin un retorno y desconstrucción de la matriz histórica de colonización, es imposible, una nueva historia y una América socialista y libertaria, porque la colonización nos dejó unidos para largo. La historia de América Latina, esta fundamentada sobre ciclos permanente de neocolonización y los pueblos originarios están resistiendo, para recordárnoslo y exigirnos retornar a las raíces históricas, como un paso consecuente no solo hacia el respeto de los derechos humanos de las y los indígenas, sino a la reconfiguración de una nueva cultura desde los pueblos de América latina.

Desde mi pertinencia, tiene aún más sentido, ser feminista en estas tierras ancestrales.…


Margarita Aguinaga: La Crisis económica y Crisis humanitaria en Palestina

enero 6, 2009

Las intensiones y ambiciones políticas del estado Israelí y sus partidos conservadores, han sido develadas: elecciones internas, fundamentalismo, racismo, purismo étnico, nacionalismo fascista. Pero, ¿cuáles son los intereses de Estados Unidos, para no dar su voto en la ONU y parar la ofensiva israelí?. Acaso sobreponerse a sus crisis económicas, propiciando el militarismo y el armamentismo, mantener su hegemonía y su dominio en la zona, dando el toquetazo para las intervenciones futuras. Acaso, demostrar que la crisis económica va a ser resuelta a sangre y fuego. No es ese el trasfondo ideológico y político, que expresa el silencio cómplice de todos los gobiernos del norte, impactados por la crisis económica.

Bush de salida, entrega a Obama un gobierno con sangre y no solo Palestina, y Obama, en silencio cómplice, aceptará un gobierno con sangre y no solo Palestina, eso se llama continuidad politico-militar. Qué va a cambiar?, si se llega a parar esta matanza, por conveniencias políticas, Estados Unidos querrá dejar la visión de pacificador de la zona, luego de que Palestina ha quedado arrasada. Podríamos decir que el carácter militarista del modelo neoliberal ha terminado y empezamos un modelo con rostro humano que propiciará menos guerras?.

El mundo se muestra divido, la lucha y la movilización social, que ha crecido estos últimos días, para detener la matanza que Israel ha llevando por aire y ahora, por tierra ,en contra del pueblo palestino y, por otro lado, los gobiernos imperialistas y la Onu, subordinados a los intereses de los Estados Unidos.

Si la Onu tuviera un gramo de independencia, decencia y justicia, nos representaría a las miles de voces del mundo que estamos por la paz con auto-determinación de los pueblos y por eso queremos que se detenga la invasión en contra de Palestina.

Miles que nos movilizamos no lo hacemos, por un sentido pacifista trasnochado, sino porque tenemos años de desacuerdos con la política guerrerista y militarista de EU, la Unión Europea y de otros, como el estado Israel. Nos movilizamos porque creemos en la libertad de los pueblos. Otros, también se movilizan estrictamente por un sentido de paz social.

Es cierto, hay que rechazar, cualquier actitud antisemita, repudiar el carácter militarista, y colonizador del estado israelí, no deberá ser para convertirse en antisemita. Pero es justo decir, que no se puede comparar la situación económica, territorial, humana, política y militar de Israel con la situación de Palestina.

Es preciso decir, que el ejército israelita, ahora que ha divido la franja de Gaza, encuentra, disminuidas fuerzas de resistencia palestina, población asustada, sitiada obligatoriamente y amedrentada, muertos, muertos y más muertos, de tanto bombardeo. ¿Por qué el ejercito Israelí, ingresa a territorio palestino, luego de semejante masacre?, para demostrar que son superiores y sino logran expulsar a los palestinos, es preferibles matarlos, para controlar el territorio palestino, para violar mujeres, y sacrificar a los niños que quedan. Qué victoria quieren festejar?, en tal caso el vuelo de los buitres y el festín de las rapiñas.

Hay lágrimas en mis ojos, y dolor en mis entrañas, no es solo por lo insoportable de ver que la vida se pierde, sino de ver a un pueblo morir bajo tanta injusticia.

Luego de ver tantos vídeos, que la prensa oficial no quiere publicar, much@s deben sentirse como la tierra palestina, muerta, destrozada, bombardeada, impotente y pisoteada, sin poder distinguir entre cuerpos de niños, niñas, mujeres y hombres honest@s y luchador@s, y escombros. Imaginarse que los vivos, que siguen medio vivos, no paran de buscar y juntar cuerpos, de sus madres, de sus hijos, de sus hermanos y siguen luchando, resistiendo por la vida, no es lo mismo que estarlo viviendo.

Nuevamente este es un paso propicio, para estar en contra de toda forma de imperialismo y en lucha por otra humanidad.


Margarita Aguinaga: Mujeres y soberanía alimentaria

diciembre 2, 2008
Margarita Aguinaga
Socióloga

Imaginarse dueñ@s del alimento, en el ámbito rural, es relacionar el trabajo productivo basado en la división económica, sexual y étnica con la migración; la diversificación productiva; los consumos y los procesos de comercialización; los recursos naturales; los grupos humanos comunitarios y privados; el acceso a la propiedad, -no solo de la tierra-; las inversiones del capital financiero y cooperación internacional; las políticas estatales; las relaciones campo-ciudad; y, la territorialidad, la salud y la nutrición. Con una mirada en “la crisis alimentaria mundial”.

En este contexto, hay que ubicar la importancia de la fuerza de trabajo femenino rural, para proponer las nuevas leyes de Soberanía Alimentaria.
Con el neoliberalismo la reorganización del campo, se produjo por medio de la feminización del campo, es decir, la ampliación del tiempo del trabajo femenino para la sobrevivencia, y la combinación de trabajos precarios: trabajo productivo agrícola convencional, con trabajos productivos de los proyectos de desarrollo para el autoconsumo y al trabajo informal; trabajo femenino en florícolas, manglares, bananeras; producción de leche y trabajos artesanales; trabajo doméstico y cuidado familiar, trabajo comunitario para la organización, el incremento de la producción y el trabajo de protección ambiental.

El trabajo feminizado ofrecido desde las mujeres del campo para el mercado laboral interno y para el mercado laboral internacional, que se llama feminización de la migración, destinado al trabajo doméstico y de cuidado, denominado trabajo doméstico remunerado.

Entonces, ¿las mujeres rurales son sujetos estratégicos para la Soberanía Alimentaria en el Ecuador? Sí, porque sin todas las formas de trabajo femenino indicadas, la vida en el campo y en las ciudades sería casi imposible.

La legislación en el Ecuador acerca de la Soberanía Alimentaria requiere incluir a las mujeres pobres, indígenas, negras, mestizas y montubias del campo, desde una perspectiva agro-ecológica, biodiversa, intercultural, de género y, con derecho a la redistribución de la tierra, del manglar, a las finanzas solidarias, a los bosques, al consumo, y reconocerlas, productoras indispensables del campo y de la vida.


Margarita Aguinaga: Crisis mundial

noviembre 12, 2008
Margarita Aguinaga
Socióloga
Luego de la victoria de Barack Obama, parece que se va produciendo un mayor re-alineamiento de fuerzas políticas y económicas en el mundo.
Para explicarlo: es preciso recordar algunas de las crisis financieras latinoamericanas: México, Argentina, Ecuador, Venezuela y Bolivia. Dichos países tomaron cursos distintos: México, se reafirmó en su política de Tratados Comerciales con EE.UU. y la UE; Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador, emprendieron otro rumbo distinto al modelo neoliberal. Varios economistas llamaron a este suceso latinoamericano el “giro hacia una política neodesarrollista”. La crisis del sur no era estrictamente financiera ni solo del modelo económico, era la expresión del capitalismo dependiente de las economías del sur. Se decía que la crisis de representación política regional, iba de los gobiernos elegidos democráticamente hasta las instituciones políticas internacionales, como la OEA.
No han existido salidas únicas. Argentina asumió un modelo de distribución social que regularía al capital financiero dirigido desde un Estado fuerte incorporando medidas sociales-nacionalistas y, por otra vía, Venezuela empezó a dirigir un proceso de nacionalización hacia el ‘socialismo bolivariano’. Bolivia se acercó a Venezuela y parece que Ecuador se aproxima más al modelo argentino y brasileño.
Es indudable que frente a la crisis, unos gobierno derivan cada vez a una salida neoconservadora y otros, muy pocos, buscan aproximarse a una alternativa socialista. Luego de varios años, ninguna de estas dos tendencias ha logrado una resolución clara a la crisis. Ahora con Obama este panorama podría modificarse sustancialmente.
El ejemplo del sur, es totalmente pertinente, aunque la crisis económica y política del norte tiene dimensiones globales y responde a sus propias singularidades. La crisis financiera actual ha obligado a algunos gobiernos del norte a iniciar un realineamiento de fuerzas a nivel mundial hacia el neo-desarrollismo y con la victoria de Obama, pareciera que el mundo, le cierra las puertas al neoliberalismo.
En el norte, se podrían constituir lógicas similares a las de América Latina. La diferencia estaría en que sus gobiernos, aún en situación de crisis, cuentan con la capacidad política y militar para reorganizar al mundo. Luego, la crisis que existe no será resuelta fácilmente… ni siquiera si controlaran cualquier desmán de capital financiero.
¿Obama será quien permita el realineamiento global y neoconservador a favor del gran capital o será quien colocará la lucha por un mundo justo y humano? Por sus primeras declaraciones, se acerca más a la primera salida.
Por otro lado, Redes y Movimientos Internacionales llaman a una movilización global en contra de la reunión del G20 y del capital financiero. En San Salvador, recientemente, algunos presidentes de América Latina han declarado “el fin del capitalismo”.
Detrás de “las regulaciones al capital financiero” se esconden confrontaciones económicas y graves disputas por la hegemonía del mundo y a la par el espíritu anticapitalista podría florecer ya no solo en América Latina.