¡Fuera las Bases Militares Extranjeras!

febrero 5, 2010

Minga Informativa de Movimientos Sociales
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América Latina y el Caribe, una región de paz
Fuera las Bases Militares Extranjeras

Reunidos en Porto Alegre, Brasil, en el marco de los eventos celebrados durante el 10º aniversario del Foro Social Mundial, frente a una nueva escalada agresiva del imperialismo, nosotros los movimientos sociales y populares, redes, organizaciones, de las más diversas latitudes, nos encontramos nuevamente al frente de una campaña como la que realizamos contra el ALCA, para decir que América Latina es una región de paz, para decir fuera las bases militares extranjeras!

América Latina, vive un proceso de cambio a más de una década. Hay una creciente lucha por su soberanía, por los derechos y el bienestar de su pueblo. Al mismo tiempo, el imperialismo estadounidense y sus aliados aumentan las amenazas contra el pueblo y emprenden una reacción conservadora a los cambios políticos que están en marcha.

En este contexto, hemos visto:

-Multiplicación de las bases militares con la creación de siete bases militares en territorio colombiano, y la firma de tratados con Panamá para la instalación de 11 bases militares en este país.

-Invasión militar en nombre de ayuda humanitaria tras la catástrofe ocurrida en Haití;

– La reactivación de la IV Flota de la marina de guerra de los Estados Unidos, armada con artefactos nucleares diseñadas para navegar en las ricas aguas oceánicas y los ríos de América del Sur y el Caribe.

– Iniciativas de golpe de Estado, como ocurrió en Honduras, con el apoyo logístico de la base militar de EE.UU. en Palmerola.

– Los planes para desestabilizar a países como Paraguay, Bolivia y Venezuela.

– El recrudecimiento de las hostilidades y el mantenimiento del bloqueo contra Cuba.

-Criminalización de la lucha social;

La expansión de la presencia militar de EE.UU. en la región busca, además de intimidar los procesos políticos de transformación en la región, posicionar su fuerza militar en áreas estratégicas de gran riqueza natural, como la biodiversidad de la región amazónica y el petróleo que se encuentran en aguas profundas del Atlántico Sur. Se trata de un ataque real contra la paz, la seguridad y la soberanía de todos los países de la región.

A diferencia de lo que difunden los círculos de poder y las fuerzas conservadoras, el mundo no se ha convertido en un lugar pacifico, ni seguro, ni tampoco estable. Planean sobre la humanidad graves amenazas que ponen en jaque la paz mundial, la seguridad internacional, la democracia, la justicia social y la soberanía de los pueblos y las naciones.

En Asia Central, los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN aumentan las fuerzas militares, intensifican la ocupación y la guerra, que incluye los bombardeos y las acciones de tierra arrasada contra la población civil. Iraq continua en llamas, transformado en un prototipo del nuevo tipo de colonialismo militarizado, inaugurado en la era Bush y continuado por el gobierno de Barak Obama.

En la ocupada Palestina el pueblo, mártir de su territorio ocupado por Israel, es víctima de un genocidio que ocurre con el consentimiento y la tolerancia de las potencias estadounidenses y europeas.

En cuanto se ataca el derecho internacional, la militarización alcanza cotas sin precedentes. Los gastos militares aumentan, se multiplican las armas nucleares, los Estados Unidos generar nuevos planes de defensa anti-misiles, la OTAN ratifica su carácter agresivo, crece la presencia naval de los países imperialistas en el Océano Índico, mientras que África se torna aún más vulnerables con la creación del AFRICOM, el comando militar de los Estados Unidos para el continente. Una vasta red de bases militares se extiende por todo el planeta.

Todo este poderío no es una necesidad del mundo, pero lo es del sistema económico que el imperio impone al mundo. Los objetivos son los que siempre movieron al sistema imperialista – el control de los recursos económicos, de las riquezas nacionales, el dominio de los mercados y la lucha contra las transformaciones social.

La creciente militarización expresada en las más de 800 bases militares estadounidenses alrededor del mundo, forman parte de la estrategia económica y política del imperialismo de salida ante la crisis, para preservar su modelo económico, para permanecer como potencia hegemónica en el mundo, valiéndose, si necesario, del uso de la fuerza para garantizar tales objetivos.

Nuestras organizaciones sociales condenan enérgicamente la escalada del militarismo. Tenemos profundas convicciones democráticas, solidarias y de defensa de la paz. Los pueblos toman consciencia de que la paz, en oposición a la militarización y las guerras imperialistas, no sólo es un valor a defender apasionadamente, como un medio indispensable para asegurar la supervivencia y el desarrollo de la humanidad con justicia social, democracia, derechos universales, distribución de la renta y la riqueza y la soberanía nacional.

Reiteramos en este momento que Haití no necesita de la intervención militar, y si que sea respetada su soberanía, instamos a todos los países a realizar una cooperación solidaria, con médicos, profesores al servicio del pueblo haitiano.

Como patriotas latinoamericanos y comprometidos con la solidaridad entre los pueblos queremos dar nuestra contribución al logro de estos nobles objetivos para hacer de América un territorio libre de bases militares extranjeras.

América Latina y el Caribe una región de paz!

Fuera las bases extranjeras!

Organizaciones y redes internacionales:

Consejo Mundial por la Paz – CMP

Alianza Social Continental – ASC

Vía Campesina – CLOC

Encuentro Sindical Nuestra América

Marcha Mundial de Mujeres – MMM

Jubileo Sur – Américas

Compa

FDIM

OCLAE

OSPAAAL

Organizaciones nacionales:

Mopassol – Argentina

Cebrapaz – Brasil

MST – Brasil

CUT – Brasil

UBM _ Brasil

CONAM – Brasil

CTB – Brasil

MAB

Consulta Popular

Asamblea Popular

UJS – Brasil

MOVPAZ –

CMLK – Cuba

Frente nacional de Resistencia- Honduras

Para adherir envie um e-mail para

americalatinadepaz@gmail.com


Atilio A. Boron. Honduras: la futilidad del golpe

junio 29, 2009

ALAI AMLATINA, 28/06/2009.- La historia se repite, y muy probablemente concluya de la misma manera. El golpe de estado en Honduras es una re-edición del que se perpetrara en Abril del 2002 en Venezuela y del que fuera abortado ante la fulminante reacción de varios gobiernos de la región en Bolivia el año pasado. Un presidente violentamente secuestrado en horas de la madrugada por militares encapuchados, siguiendo al pie de la letra lo indicado por el Manual de Operaciones de la CIA y la Escuela de las Américas para los escuadrones de la muerte; una carta de renuncia apócrifa que se dio a conocer con el propósito de engañar y desmovilizar a la población y que fue de inmediato retransmitida a todo el mundo por la CNN sin antes confirmar la veracidad de la noticia; la reacción del pueblo que conciente de la maniobra sale a la calle a detener los tanques y los vehículos del Ejército a mano limpia y a exigir el retorno de Zelaya a la presidencia; el corte de la energía eléctrica para impedir el funcionamiento de la radio y la televisión y sembrar la confusión y el desánimo. Como en Venezuela, ni bien encarcelaron a Hugo Chávez los golpistas instalaron un nuevo presidente: Pedro Francisco Carmona, a quien la inventiva popular lo rebautizó como “el efímero.” Quien desempeña su rol en Honduras es el presidente del Congreso unicameral de ese país, Roberto Micheletti, quien juró este domingo como mandatario provisional y sólo un milagro le impediría correr la misma suerte que su predecesor venezolano.

zelayaLo ocurrido en Honduras pone de manifiesto la resistencia que provoca en las estructuras tradicionales de poder cualquier tentativa de profundizar la vida democrática. Bastó que el Presidente Zelaya decidiera llamar a una consulta popular -apoyada con la firma de más de 400.000 ciudadanos- sobre una futura convocatoria a una Asamblea Constitucional para que los distintos dispositivos institucionales del estado se movilizaran para impedirlo, desmintiendo de ese modo su supuesto carácter democrático: el Congreso ordenó la destitución del presidente y un fallo de la Corte Suprema convalidó el golpe de estado. Fue nada menos que este tribunal quien emitió la orden de secuestro y expulsión del país del Presidente Zelaya, prohijando como lo hizo a lo largo de toda la semana la conducta sediciosa de las Fuerzas Armadas.

Zelaya no ha renunciado ni ha solicitado asilo político en Costa Rica. Fue secuestrado y expatriado, y el pueblo ha salido a la calle a defender a su gobierno. Las declaraciones que logran salir de Honduras son clarísimas en ese sentido, especialmente la del líder mundial de Vía Campesina, Rafael Alegría. Los gobiernos de la región han repudiado al golpismo y en el mismo sentido se ha manifestado Barack Obama al decir que Zelaya “es el único presidente de Honduras que reconozco y quiero dejarlo muy claro”. La OEA se expresó en los mismos términos y desde la Argentina la Presidenta Cristina Fernández declaró que “vamos a impulsar una reunión de Unasur, aunque Honduras no forma parte de ese organismo, y vamos a exigir a la OEA el respeto de la institucionalidad y la reposición de Zelaya, además garantías para su vida, su integridad física y la de su familia, porque eso es fundamental, porque es un acto de respeto a la democracia y a todos los ciudadanos.”

La brutalidad de todo el operativo lleva la marca indeleble de la CIA y la Escuela de las Américas: desde el secuestro del Presidente, enviado en pijama a Costa Rica, y el insólito secuestro y la golpiza propinada a tres embajadores de países amigos: Nicaragua, Cuba y Venezuela, que se habían acercado hasta la residencia de la Ministra de Relaciones Exteriores de Honduras, Patricia Rodas, para expresarle la solidaridad de sus países, pasando por el ostentoso despliegue de fuerza hecha por los militares en las principales ciudades del país con el claro propósito de aterrorizar a la población. A última hora de la tarde impusieron el toque de queda y existe una estricta censura de prensa, pese a lo cual no se conoce declaración alguna de la Sociedad Interamericana de Prensa (siempre tan atenta ante la situación de los medios en Venezuela, Bolivia y Ecuador) condenando este atentado contra la libertad de prensa.

No está [por] demás recordar que las fuerzas armadas de Honduras fueron completamente reestructuradas y “re-educadas” durante los años ochentas cuando el Embajador de EEUU en Honduras era nada menos que John Negroponte, cuya carrera “diplomática” lo llevó a cubrir destinos tan distintos como Vietnam, Honduras, México, Irak para, posteriormente, hacerse cargo del super-organismo de inteligencia llamado Consejo Nacional de Inteligencia de su país. Desde Tegucigalpa monitoreó personalmente las operaciones terroristas realizadas contra el gobierno Sandinista y promovió la creación del escuadrón de la muerte mejor conocido como el Batallón 316 que secuestró, torturó y asesinó a centenares de personas dentro de Honduras mientras en sus informes a Washington negaba que hubiera violaciones de los derechos humanos en ese país. En su momento el Senador estadounidense John Kerry demostró que el Departamento de Estado había pagado 800 mil dólares a cuatro compañías de aviones de carga pertenecientes a grandes narcos colombianos para que transportasen armas para los grupos que Negroponte organizaba y apoyaba en Honduras. Estos pilotos testificaron bajo juramento confirmando las declaraciones de Kerry. La propia prensa estadounidense informó que Negroponte estuvo ligado al tráfico de armas y de drogas entre 1981 a 1985 con el objeto de armar a los escuadrones de la muerte, pero nada interrumpió su carrera. Esas fuerzas armadas son las que hoy depusieron a Zelaya. Pero la correlación de fuerzas en el plano interno e internacional es tan desfavorable que la derrota de los golpistas es sólo cuestión de (muy poco) tiempo.


Ángel Guerra Cabrera: Rebelión en la OEA

junio 6, 2009

Angel Guerra CabreraALAI AMLATINA, 04/06/2009.- La derogación de la resolución que excluyó a
Cuba de la OEA hace más de cuatro décadas por la Conferencia de Cancilleres del organismo, celebrada en San Pedro Sula, Honduras, es otra señal del cambio de época que vive América Latina. El acuerdo desestimó los inaceptables condicionamientos que insistentemente pretendía imponer Estados Unidos, reiterativos del sesgo injerencista de
la resolución ahora revocada y una burla al consenso existente en América Latina y el Caribe de rechazar aquel acto ignominioso.

Por lo pronto, lo que evidencia la reunión de la OEA es un trágico conflicto en que se debate Washington. Por un lado, su irrefrenable arrogancia imperial lo impulsa, más allá de cambios cosméticos, a perpetuar la misma actitud punitiva respecto a La Habana que ha
mantenido durante medio siglo. Por el otro, la imagen de cambio de política que intenta proyectar al sur del río Bravo al proclamar un nuevo enfoque en el trato hacia sus vecinos no resultará creíble hasta que levante el bloqueo y renuncie a la hostilidad contra Cuba. En este
sentido, cabe reconocer que al aceptar finalmente la anulación de la exclusión de Cuba el gobierno de Barak Obama muestra una sensibilidad hacia la nueva realidad de América Latina que habría sido impensable durante el de su nefasto antecesor.

Como ya había ocurrido en marzo en la cumbre de Puerto España, Cuba fue el centro del debate en la reunión de San Pedro Sula aunque no estuviera en la agenda. La Habana ha expresado de manera muy clara que no regresará a la OEA, de modo que lo que estaba en discusión era la
reparación por los estados miembros –incluido Estados Unidos- de una aberrante injusticia histórica, como señaló el presidente del país anfitrión, Manuel Zelaya, en un discurso honesto y valiente como pocas veces se ha escuchado en una reunión del obsoleto mecanismo.

La resolución adoptada por los cancilleres pone fin a otra impuesta por Washington a punta de sobornos, amenazas y chantajes, contando de antemano con el voto de dictaduras sangrientas como las de Trujillo, Somoza, Stroessner y otros gobiernos genuflexos. La OEA fue bautizada en
aquel momento como ministerio de colonias de Estados Unidos por el ilustre canciller cubano de entonces, Raúl Roa, calificativo ganado ampliamente por la complicidad del ente, antes y hasta hoy, con la criminal política intervencionista de Estados Unidos en la región.

Todos los gobiernos latinoamericanos, sin excepción, tienen relaciones diplomáticas plenas con Cuba, cuyo ingreso al Grupo de Río y participación en la primera Cumbre de América Latina Latina y el Caribe, celebrada en diciembre pasado en Brasil, mostró la voluntad unánime e
incontrovertible de sus jefes de Estado y gobierno de reparar definitivamente la exclusión de la isla de los foros regionales. Era muy clara la postura latinoamericana en San Pedro Sula y muy clara también la intención inicial de Estados Unidos de impedirla con condicionamientos que vulneran la propia carta de la organización, como demostró el presidente Zelaya al dar lectura al artículo que reconoce el derecho de los estados miembros a elegir el sistema económico, político y social que decidan, sin interferencia extranjera.

Washington debe entender el trascendental cambio social y político que está ocurriendo en América Latina y olvidarse de que un mero cambio de retórica y estilo en su política exterior, aunque conserve la misma sustancia imperialista, hará deponer los aires de independencia y
rebeldía que emanan de las calles, las minas, las veredas y las fábricas de nuestra América. Los cambios en América Latina son de tal naturaleza que la OEA, ya no puede funcionarle al imperio como en otros tiempos. La OEA nació del panamericanismo, encarnación de la doctrina Monroe. José Martí la fulminó mucho antes de que naciera, cuando a propósito de la Primera Conferencia Panamericana, en 1889, sentenció: “¿A qué ir de aliados, en lo mejor de la juventud, en la batalla que los Estados Unidos se preparan a librar con el resto del mundo?”

En todo caso, América Latina y el Caribe necesitan una estructura regional propia como lo han reclamado Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales y Daniel Ortega, ajena a potencias extraregionales, reivindicadora del ideal bolivariano de independencia, unidad e integración.


Ángel Guerra Cabrera: Otra amenaza cubana

mayo 21, 2009

Angel Guerra CabreraALAI AMLATINA, 21/05/2009.- En 2008 el Sydney Morning Herald daba cuenta de la “preocupación” de los gobiernos de Estados Unidos y Australia por la presencia de personal de salud cubano en el sur de Asia y el Pacífico, una “amenaza –decía- a la seguridad regional”. Es curioso que la potencia hegemónica mundial, embarcada en dos guerras coloniales en Asia, y su principal aliado en el Pacífico sur, se preocupen por un ejercicio de impecable solidaridad humanitaria de un pequeño país de poco más de 11 millones de habitantes, sometido, además, a la perenne hostilidad y la asfixia económica por la primera. A diferencia de las tropas y bases militares de Washington, los trabajadores de la salud cubanos están presentes para salvar vidas donde su concurso ha sido solicitado por los gobiernos nacionales, casi siempre en parajes remotos donde nunca ha ido un médico, sea porque la nación anfitriona carece del personal o porque este rehúsa trabajar en aquellos.

La cooperación internacional de Cuba en salud no es nueva. Forma parte de la tradición solidaria de la Revolución, iniciada en ese campo desde el año 1960 con la presencia de una brigada médica que atendió a las víctimas del terremoto ocurrido a la sazón en Chile y continuada con el envío de otra a la Argelia recién liberada del colonialismo. Entonces la isla perdió la mitad de su personal médico, estimulado a emigrar a Estados Unidos, pero hoy cuenta con catorce veces más galenos y paramédicos y la proporción más favorable en el mundo de doctores por habitante. Únicamente así podía haber creado y consolidado su sistema de salud gratuita y universal sin precedente, contribución señera a la dignidad de los cubanos al propiciarles el disfrute de este derecho humano fundamental del que está privado gran parte del género humano. De una facultad de medicina que existía al triunfo revolucionario, Cuba cuenta actualmente con 22 universidades de medicina a lo largo de su geografía y además, con la Escuela Latinoamericana de Medicina, donde estudian más de 10 000 jóvenes de 28 países, incluidos caribeños, africanos, árabes, asiáticos y estadunidenses pobres.

Más de 80 naciones reciben colaboración médica cubana y 14 se benefician del Programa de Atención Médica Integral para América Latina, el Caribe, África y Asia, surgido a iniciativa de Fidel Castro cuando a raíz del devastador paso del huracán Mitch fueron enviados varios contingentes de médicos cubanos a países de Centroamérica. Participan de este programa, entre otros, Haití, Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Bolivia, Laos y Timor Leste.

El caso de Haití es emblemático puesto que el precursor de la independencia y la liberación de los esclavos en América Latina es hoy una de las naciones más empobrecidos del planeta, sometida a constantes intervenciones militares, precio que le han hecho pagar los grandes poderes por su osadía. Allí la atención médica del 75 por ciento de la población recae en la brigada cubana, que además de lo asistencial enfatiza en la educación para la salud de las comunidades y la medicina preventiva. Como en todos los países donde sirven, los médicos cubanos se abstienen de intervenir en la política local pero coordinan su actividad con los distintos niveles de gobierno, organizaciones populares, barriales e iglesias. Cuba y Venezuela construyen tres Centros de Diagnóstico Integral en otros tantos departamentos(provincias) de Haití –llegarán en el futuro a diez; uno por cada departamento del país-, en los que médicos cubanos y haitianos recién graduados en Cuba prestarán servicios gratuitos de cirugía, cardiología, terapia intensiva, ginecología, laboratorio clínico, radiografía y ultrasonido. Haití sólo cuenta con 2000 médicos, concentrados casi todos en la capital y predominantemente privados, por lo que sus servicios no están al alcance de la gran mayoría de sus ciudadanos. Este solo dato permite calibrar lo que representa el aporte de los alrededor de 500 cooperantes cubanos de salud y sus colegas haitianos formados en Cuba. Pero en países como Belice la mitad del personal de salud activo es cubano y en Guatemala, Honduras y Nicaragua su cobertura alcanza a varios millones de personas.

Cuba propuso en la ONU un programa para erradicar el sida en África. Recaería totalmente en personal de la isla con un fondo financiero para medicamentos y equipos aportado por los países ricos. Todavía se espera su respuesta.


Fidel Castro: LA CUMBRE Y LA MENTIRA

abril 24, 2009

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Algunas de las cosas que me dijo Daniel [Ortega] serían difíciles de creer si no fuera él quien las cuenta y no fuera una Cumbre de las Américas donde ocurrieron.

Lo insólito es que no hubo tal consenso sobre el documento final. El grupo del ALBA no lo suscribió; así lo hizo constar en el último intercambio con Obama en presencia de Manning y los demás líderes en la mañana del 19 de abril.

En esa reunión hablaron Chávez, Evo y Daniel sobre el tema con absoluta claridad.

Me había parecido que Daniel expresó una queja amarga cuando, el día de la inauguración de la Cumbre, dijo en su discurso: “…Pienso que el tiempo que me estoy tomando es mucho menor que el que me tuve que tomar, tres horas, esperando en el aeropuerto dentro del avión.”

Se lo pregunté y me contó que seis dirigentes de alto nivel tuvieron que esperar en la pista: Lula, de Brasil; Harper, de Canadá; Bachelet, de Chile; Evo, de Bolivia; Calderón, de México y él, que era el sexto. ¿Motivo? Los organizadores, en un acto de adulonería, lo decidieron así para recibir al Presidente de Estados Unidos. Daniel permaneció las 3 horas dentro del caluroso avión de LACSA, al ser retenido en el aeropuerto bajo sol radiante del Trópico.

Me explicó el comportamiento de los principales líderes presentes en la Cumbre, los problemas fundamentales y específicos de cada uno de los países de América Latina y el Caribe. No se le vio rencoroso. Estaba seguro, tranquilo y comprensivo. Recordé los tiempos de la guerra sucia de Reagan, las miles de armas lanzadas por éste contra Nicaragua, las decenas de miles de muertos, el minado de los puertos, la utilización de las drogas por parte del gobierno de Estados Unidos para burlar las disposiciones del Congreso, prohibiendo fondos para financiar aquella cínica guerra.

No pasamos por alto la criminal invasión a Panamá ordenada por Bush padre, la horrible matanza de El Chorrillo, los miles de panameños muertos, la invasión de la pequeña Granada con la complicidad de otros gobiernos de la región, hechos bastante recientes en la trágica historia en nuestro hemisferio.

En cada uno de los crímenes estaba la mano peluda de la OEA, principal cómplice de las brutales acciones de la gran potencia militar y económica contra nuestros empobrecidos pueblos.

Me narró el daño que el narcotráfico y el crimen organizado ocasionan a los países de Centroamérica, el tráfico de armas norteamericanas, el inmenso mercado que impulsa esa actividad tan nociva para las naciones de América Latina y el Caribe.

Me contó las posibilidades geotérmicas de Centroamérica como un recurso natural de gran valor. Considera que Nicaragua, por esa vía, podría alcanzar una capacidad de generación equivalente a dos millones de kiloWatts/hora. Hoy su capacidad total de generación eléctrica, incluidas las diversas fuentes de energía, apenas alcanza 700 mil kiloWatts/hora y son frecuentes los apagones.

Habló de la capacidad de Nicaragua para producir alimentos, del precio de la leche que se distribuye a un tercio de lo que cobran en Estados Unidos, aunque los salarios en este país son decenas de veces más altos.

En torno a esto y a otros temas prácticos giró nuestra conversación. En ningún instante lo vi rencoroso y menos aún sugerir medidas extremistas en el tema económico. Está bien informado y analiza con gran realismo lo que puede y debe hacerse.

Le expliqué que muchas personas en nuestro país no habían podido escuchar su discurso por cuestiones de horario y la falta de información oportuna en torno a la Cumbre, que por ello le pedía que aceptara explicar, en un programa televisivo, los temas de más interés relacionados con la Cumbre de las Américas, a un panel integrado por tres jóvenes periodistas, los que con seguridad interesarán a muchos latinoamericanos, caribeños, norteamericanos y canadienses.

Daniel conoce muchas posibilidades concretas de mejorar las condiciones de vida del pueblo de Nicaragua, uno de los cinco países más pobres del hemisferio, como consecuencia de las intervenciones y el saqueo de Estados Unidos. Le agradó la victoria de Obama y lo observó bien en la Cumbre. No le gustó su comportamiento en la reunión. “Se movía por todas partes -me dijo- buscando a las personas para influir sobre ellas, sugestionándolas con su poder y sus halagos.”

Desde luego que para un observador a distancia, como era mi caso, se percibía una estrategia concertada para exaltar las posiciones más afines a los intereses de Estados Unidos y más opuestas a las políticas partidarias de los cambios sociales, la unidad y la soberanía de nuestros pueblos. Lo peor, a mi juicio, fue la maniobra de presentar una declaración supuestamente apoyada por todos.

El bloqueo a Cuba ni siquiera se mencionó en la Declaración Final y el Presidente de Estados Unidos la utilizó para justificar sus acciones y encubrir supuestas concesiones de su Administración a Cuba. Nosotros comprenderíamos mejor las limitaciones reales que el nuevo Presidente de Estados Unidos tiene para introducir cambios en la política de su país hacia nuestra patria, que el uso de la mentira para justificar sus acciones.

¿Debemos aplaudir, acaso, la agresión de nuestro espacio televisivo y radial, el uso de tecnologías sofisticadas para invadir ese espacio desde grandes alturas y aplicar la misma política de Bush contra Cuba? ¿Debemos aceptar el derecho de Estados Unidos para mantener el bloqueo durante un período geológico hasta traer la democracia capitalista a Cuba?

Obama confiesa que los líderes de los países latinoamericanos y caribeños le hablan en todas partes de los servicios de los médicos cubanos, y expresa sin embargo que: “…Esto es un recordatorio para nosotros en los Estados Unidos de que si nuestra única interacción con muchos países es la lucha contra la droga, si nuestra única interacción es militar, entonces es posible que no estemos desarrollando conexiones que con el tiempo puedan aumentar nuestra influencia y tener un efecto beneficioso cuando tengamos necesidad de hacer avanzar políticas de nuestro interés en la región.”

En el subconsciente, Obama comprende que Cuba goza de prestigio por los servicios de sus médicos en la región y hasta le da más importancia que nosotros mismos. Tal vez ni siquiera le han informado que Cuba envió sus médicos no sólo a la América Latina y el Caribe, sino también a numerosos países de África, a países asiáticos, en situación de catástrofes, a pequeñas islitas de Oceanía como Timor Leste y Kiribati, amenazadas de quedar bajo las aguas si el clima cambia e incluso ofreció enviar, en cuestión de horas, una brigada médica completa para socorrer a las víctimas de Katrina cuando gran parte de Nueva Orleáns quedó desamparada bajo las aguas y habrían podido salvar muchas vidas. Miles de jóvenes seleccionados de otros países han sido formados como médicos en Cuba, decenas de miles más se están preparando.

Pero no solo en el campo de la salud hemos cooperado, también en el de la educación, el deporte, la ciencia, la cultura, el ahorro de energía, la repoblación forestal, la protección del medio ambiente y otros campos. Los órganos de Naciones Unidas podrían dar testimonio de esto.

Algo más: sangre de patriotas cubanos se derramó en la lucha contra los últimos baluartes del colonialismo en África y la derrota del Apartheid, aliado de Estados Unidos.

Lo más importante de todo, ya lo dijo Daniel en la Cumbre, es la ausencia total de condicionalidad en el aporte de Cuba, la pequeña Isla que Estados Unidos bloquea.

No lo hicimos buscando influencias y apoyo. Fueron los principios que sustentan nuestra lucha y nuestra resistencia. El índice de mortalidad infantil en Cuba es menor que el de Estados Unidos; hace mucho rato no hay analfabetos; los niños blancos, negros o mestizos asisten todos los días a la escuela, disponen de iguales posibilidades de estudio, incluidos los que requieren educación especial. Hemos alcanzado no toda la justicia, pero sí el máximo de justicia posible. Todos los miembros de la Asamblea Nacional son postulados y elegidos por el pueblo, vota más del 90% de la población con derecho a votar.

No hemos solicitado la democracia capitalista en la que usted se formó y en la cual sinceramente y con todo derecho cree.

No pretendemos exportar nuestro sistema político a Estados Unidos.


Raúl Castro: “LAS REVOLUCIONES SÓLO AVANZAN CUANDO LAS LLEVA ADELANTE EL PUEBLO”

enero 6, 2009

(Remitido por Carlos Crespo)

CUBAEl pueblo cubano celebró este jueves los 50 años del inicio de la revolución dirigida por Fidel Castro Ruz, en un acto organizado frente al antiguo Ayuntamiento, sitio en el que el líder proclamó el triunfo el 1 de enero de 1959.

El evento fue presidido por el actual mandatario, Raúl Castro, quien se encargó de rendir homenaje mediante un emotivo discurso a los “héroes y mártires de la Patria” que participaron en el asalto al Cuartel Moncada que provocó el derrocamiento de Fulgencio Batista.

“Las revoluciones sólo avanzan cuando las lleva adelante el pueblo. Haber comprendido esa verdad y actuado en consecuencia ha sido factor decisivo de la victoria de la Revolución cubana frente a enemigos, dificultades y retos en apariencia invencibles”, aseguró el presidente cubano.

“Aprendimos en el rigor de la lucha a transformar sueños en realidades, a no perder la confianza frente a los peligros, a recobrar el ánimo frente a los reveses, en convertir en victoria cada reto, y a enfrentar todas la adversidades en las que estuvimos”

“Al arribar al primer medio siglo de Revolución triunfante, llegue el principal tributo a nuestro maravilloso pueblo”, expresó el mandatario durante el discurso en Santiago de Cuba.

Horas antes del acto, Raúl Castro aseguró en una entrevista televisiva que “el pueblo de Cuba se siente orgulloso de sí mismo y de su revolución”.

“Estos 50 años son heroicos, tenemos que sentirnos orgullosos de todo lo que hemos vivido, y tenemos que continuar porque el imperialismo está ahí”, expresó en una entrevista emitida por la televisión cubana.

Durante los festejos del 50 aniversario de la conquista revolucionaria, el presidente de la isla convocó a los dirigentes a “no apartarse jamás de los obreros, campesinos y el pueblo”.

Además, Raúl Castro afirmó que “los próximos 50 años serán de permanente lucha”, en el marco de las actuales turbulencias del mundo contemporáneo.

Fuente: Pulsar/Telesur


Mensaje de Navidad 2008 de Iglesia Luterana Popular de El Salvador

diciembre 19, 2008

(Remitido por Fundación Pueblo Indio)

“Y el Verbo se hizo resistencia…en Irak, Grecia, Armenia, Cuba, Zimbabwe, Nepal, Puerto Rico”
Mensaje de Navidad 2008 de Iglesia Luterana Popular de El Salvador

“Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre…” Juan 1:14

El nacimiento de Jesús en Belén de Judea es la manifestación de la voluntad de Dios de acompañar las luchas de los pueblos oprimidos por los imperios, en todas las épocas y naciones. Dios se hace carne, sufrimiento, fe, esperanza, compromiso, resistencia…

Cada Navidad expresa la certeza que del sufrimiento surge la esperanza y de la esperanza la resistencia y de la resistencia la victoria. Así ha sido y así será hasta el final de los tiempos. La resignación es la negación de la vida. Dios es un Dios de justicia y de verdad, que escucha las oraciones de los que sufren y se indigna ante la maldad de los poderosos.

La estrella de Belén ilumina el camino de los que sufren y luchan. El nacimiento de Jesús de Nazaret es el símbolo de la resistencia a los imperios. Cada Navidad es tiempo para saludar a los hombres y mujeres que sueñan y luchan por la paz y la justicia. Dios acompaña la gloriosa rebeldía de los oprimidos y oprimidas. En cada rincón del planeta donde un pueblo se levanta allí esta Jesús acompañando.

Saludamos desde esta tierra en la cintura de América, desde El Salvador de Monseñor Romero y Schafik Handal, de Prudencia Ayala y Melida Anaya Montes; desde las banderas desplegadas de los trabajadores del Hospital Rosales y del Hospital Bloom, desde las comunidades de La Victoria y La Cuchilla, desde nuestros pueblos indígenas, desde la lucha contra las represas y las minas.

Saludamos a los seis años de la resistencia iraquí y al periodista Muntazar al Saidi, que a nombre de su pueblo y de todos los pueblos del mundo arrojó El Zapatazo de la Dignidad al presidente Bush; saludamos a los jóvenes griegos que en Atenas protestan contra la brutalidad policíaca. Jesús acompaña siempre…

Saludamos al invencible pueblo armenio que lucha por la tierra y por el pan; saludamos a los cincuenta años de revolución cubana y de socialismo en nuestra América; saludamos a los campesinos de Zimbabwe que han recuperado su tierra luchando; saludamos a la victoria del pueblo de Nepal sobre la monarquía; saludamos la lucha por la independencia del pueblo puertorriqueño. Jesús acompaña siempre…

Crece la esperanza, viene el cambio es la noticia que compartimos con nuestros hermanos y hermanas del mundo. En El Salvador en Navidad, el Niño Dios se hace presente como puño alzado desafiando a los poderosos y proclamando la victoria popular en el 2009.

Rev. Ricardo Cornejo Rev. Roberto Pineda

San Salvador, El Salvador, 16 de diciembre de 2008