El asesinato de Rafael Correa

enero 19, 2011

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http://politicaysociedad.com/?p=2571

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Caso DAHIK: ¡Prohibido olvidar!

septiembre 3, 2010

EL GRUPO NACIONAL DE LA DEUDA RECHAZA LA SOLICITUD DE AMNISTÍA PARA EL EX -VICEPRESIDENTE ALBERTO DAHIK

Hoy más que nunca:

¡Prohibido olvidar!

2 de septiembre del 2010

Los movimientos, organizaciones sociales y personas que integramos el Grupo Nacional de la Deuda, expresamos nuestra profunda preocupación y contrariedad por el inexplicable pedido de amnistía para el ex-vicepresidente Alberto Dahik Garzozi, prófugo de la justicia, por parte del presidente Rafael Correa Delgado, durante su informe anual a la nación, el 10 de agosto del 2010,

Es de conocimiento público que Alberto Dahik, ex vicepresidente del gobierno de Sixto Durán-Ballén, se fugó del país el 12 de octubre de 1995. El, siendo vicepresidente de la República, enfrentaba una orden de prisión tras ser acusado de peculado y enriquecimiento ilícito en el manejo de los fondos reservados, emitida por el presidente de la Corte Suprema de Justicia. También es de conocimiento de la sociedad que esta acción judicial se produjo porque el ex vice presidente Dahik confesó públicamente haber entregado dinero de los fondos reservados del estado para fines ajenos a la seguridad nacional, como fue el pago a varios legisladores para la aprobación de algunas leyes e incluso para alentar la privatización de la empresa telefónica. Además, existen pruebas de varias  cuentas secretas de fondos reservados en bancos privados y no en el Banco Central como mandaba la ley; cuentas que, adicionalmente, eran manejadas ilegalmente por los asesores o funcionarios de la Vicepresidencia de la República de ese entonces. Igualmente hay una larga lista de cheques girados arbitrariamente a favor de personas naturales y/o jurídicas.

Pero también consta que destacados periodistas y el  pueblo ecuatoriano, liderado por los movimientos y organizaciones sociales, denunciaron en su momento este acto de corrupción. Incluso tenemos que recordar que se constituyó una agrupación -el Movimiento Ciudadano Manos Limpias- para impulsar desde la sociedad civil la investigación y sanción de estos delitos.

Alberto Dahik fue, además, el cerebro y principal ejecutor  de las políticas neoliberales impuestas por el FMI en el marco del Consenso de Washington. Su accionar fue definitorio para la aplicación de varias leyes nefastas para el interés de la colectividad, incluso recurriendo a prácticas corruptas, como él mismo reconoció públicamente. Cabe mencionar en especial la Ley de Modernización (1993), orientada a impulsar la privatización de las empresas y servicios públicos, y la Ley General de Instituciones del Sistema Financiero (1994), que abrió las puertas al atraco bancario y a la grave crisis económica de 1999 y 2000. ¿Serán acaso estos méritos para el perdón y olvido?

Por otra parte, Alberto Dahik participó activamente en calidad de vicepresidente de la República en las renegociaciones de la deuda externa, que fueron perjudiciales al país. Vale aquí resaltar la renuncia al derecho de prescripción de la deuda comercial en diciembre de 1992 y la renuncia en 1993 a recomprar  dicha deuda al valor de mercado, en ese momento a 24% de su valor nominal; con estas operaciones se actualizó y volvió exigible una deuda inexistente, cuyo monto superaba los 6.000 millones de dólares. Por igual recordemos la conversión de todo el monto de la deuda pública comercial a Bonos Brady, en 1995, en condiciones contrarias al interés nacional. De esta manera se favoreció a los acreedores y se postró, una vez más, al pueblo ecuatoriano en la pobreza crónica. Ya lo dijo el ciudadano Rafael Correa, antes de ser presidente de la República, refiriéndose a dichos arreglos de la deuda, se actuó “todo en función de los acreedores”. ¿Las evidencias sacadas a luz por la Comisión para la Auditoria Integral del Crédito Público, constituida por el gobierno del presidente Correa en cumplimiento de las exigencias de transparencia y justicia de la sociedad ecuatoriana, no son pruebas suficientes?

En este caso se sintetiza lo ilícito y lo incorrecto. El caso Dahik representa un claro abuso del poder público, destinado a provocar una serie de transformaciones para reorganizar la sociedad y la economía en función de objetivos aperturistas y liberalizadores a ultranza, útiles a los intereses de reducidos grupos dominantes y transnacionales. Abuso que habría favorecido también a los allegados políticos, tanto como a amistades y familiares del ex vicepresidente.

El pueblo no ha dejado de luchar en contra del abuso del poder, la corrupción y la impunidad. Para superar tanta arbitrariedad, en el año 2006, el pueblo ecuatoriano apoyó mayoritariamente los planteamientos programáticos de la candidatura de Rafael Correa, en cuya agenda consta, como uno de sus cinco ejes fundamentales: La Revolución Ética: Lucha frontal contra la corrupción.

Con el derecho que nos otorgamos los habitantes de este país, al aprobar mayoritariamente la actual Constitución, exigimos a la Asamblea Nacional denegar el pedido de amnistía a favor del ex vicepresidente Alberto Dahik. Convocamos a todas las organizaciones sociales y a la sociedad en general a no dar un paso atrás en la lucha contra la corrupción. Y esperamos rectificaciones profundas por parte del gobierno nacional, que está en mora en la lucha emprendida por la sociedad en contra de la corrupción, en tanto no ha alentado el esclarecimiento y menos aún la sanción de varias denuncias de hechos corruptos que se habrían cometido durante su gestión.

Firman, Grupo Nacional de Deuda, Jubileo 2000 – Red Guayaquil, Acción Ecológica, Centro de Derechos Económicos y Sociales (CDES), Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), Observatorio Ciudadano de Servicios Públicos, Alberto Acosta, Hugo Jácome, Alejandro Olmos Gaona, Hugo Arias, Piedad Mancero, Aurora Donoso, Franklin Canelos, Ricardo Ulcuango, Edgar Isch, Delfa Mantilla, Jorge Corral, Eliana Franco, Beatriz Reyes, Mary García, Luis Corral Fierro, Nancy Burneo.

Se adhieren, Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH), Plataforma Interamericana de Derechos Humanos Democracia y desarrollo -Ecuador-, Asamblea Nacional de Mujeres Populares Diversas del Ecuador, FIAN Ecuador, Coordinadora Zonal de Intag, Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos – INREDH – FIDH,  Confederación Unitaria de Barrios del Ecuador (CUBE), Unión Nacional de Educadores (UNE), Afectados por la Presa Daule Peripa, Federación de Organizaciones Indígenas y Campesinas del Azuay (FOA), Frente Popular (UGTE, FEUE, UNE, JRE, FESE, FEUNASSC, UCAE, CUCOMITAE, UNAPE , CONFEMEC); Byron Real, Luis Robalino Fernández, Ricardo Buitrón, María Antonieta Ugarte, Tania Roura, Fanny Machuca, David Cordero Heredia, María Cristina Espinosa, Marlom Cabrera, Jefferson Campos Tufiño, Herlinda Alcivar, Alfredo Chum, Wilmer Romero Rodríguez, Marlom Cabrera, Galo Mindiola, Pablo Dávalos, Paúl Velasquez, Sandra Gallardo, Cristina Redroban, Víctor Coronel, Pedro Saltos, Oscar Morán, Andrea Becerra, Rocio Bastidas Granizo, Luis Alberto Mendieta.


Sobre la crisis Global, Última parte. Alberto Acosta: Hacia un nuevo sistema financiero internacional. Propuestas desde la utopía

febrero 25, 2009

“Sean realistas, pidan lo imposible”, Graffiti en Paris, mayo de 1968.

De la gran discusión mediática a una propuesta política global

Alberto AcostaAún en el supuesto de que lo peor de la actual crisis fuera superado en poco tiempo, bien vale la pena imaginar otro mundo para terminar de cambiar éste. Es hora de construir una propuesta de sistema financiero que no simplemente viabilice un funcionamiento más racional del sistema capitalista, sino, en última instancia, que contribuya a su sustitución por otro sistema civilizatorio.

El punto medular de esta propuesta radica en diseñar y aplicar una solución que tenga en mente un enfoque global, no parches. Para lograr la globalidad se debe incorporar a todas las categorías de actores. No es suficiente que intervengan los países más ricos, ni tampoco prioritariamente las instituciones financieras internacionales. El esfuerzo, por más complicado que aparezca, debería darse desde las Naciones Unidas, la única capaz de representar una soberanía internacional colectiva.

Por eso es indispensable contar con instituciones internacionales democráticas y comprometidas con el bienestar de todos los pueblos. Los países poderosos, lo demuestra la historia, intentarán velar por sus intereses a costa de los más débiles.

Por lo tanto la solución no pasa por hacer lo mismo que antes, aunque fuera con un comportamiento ético mejorado. Hay que pensar y hacer algo distinto. El sistema económico internacional debe estar dotado de redes de seguridad e información regionales para no tener que “disfrutar” de las crisis recurrentes. Para lograrlo se precisa un sistema de prevención de crisis y de minimización de los riesgos que éstas implican. Pero estas redes tienen que crearlas los países desde el ámbito regional, al menos mientras no existan las condiciones democráticas para impulsar una reinstitucionalización del mundo desde espacios globales.

Incluso sin el concurso de los actuales organismos internacionales, hay que trabajar en la construcción de organismos regionales, a partir de países vecinos que tienen mayores afinidades entre sí con el fin de que, asociándose entre ellos, puedan conseguir sus propósitos y regular sus relaciones financieras, comerciales, laborales, migratorias, ambientales, tecnológicas y por cierto políticas. A nivel internacional cada uno de estos espacios regionales tendrá que interrelacionarse en un sistema de nodos, procurando minimizar el peso de una instancia única mundial. El resultado sería provocar una fragmentación del poder mundial concentrado.

Hay que crear las condiciones para que los gobiernos de todos los países, con el concurso de su propia sociedad civil, sean sujetos en la construcción de un nuevo sistema financiero internacional. No debe quedar ningún actor fuera del proceso. Los organismos multilaterales, repensados íntegramente, deberán cumplir la tarea que les asigne la comunidad internacional, pero a partir de estructuras de organización regional. La lógica política debe primar sobre las demandas del mercado.

Hacia la constitución de un Código Financiero Internacional

El mundo requiere un Código Financiero Internacional acordado por todos y al que se acojan todos los actores sin excepciones; una tarea que podría empezar desde espacios regionales. Su concepción debe basarse en los derechos humanos económicos, sociales y ambientales. Además, deben establecerse condiciones positivas para frenar o al menos aminorar los impactos negativos que se desprenden de la evolución cíclica del sistema capitalista.

No es aceptable, dentro del derecho internacional, que, por ejemplo, los diversos instrumentos financieros sirvan como herramientas de presión política para que un Estado grande o una instancia controlada por pocos Estados poderosos, impongan condiciones (con frecuencia insostenibles) a un país más débil.

La piedra angular de esta propuesta global radica en la construcción de un Código Financiero Internacional (o códigos regionales inicialmente). Este, a su vez, debe garantizar que la neutralidad no sea del territorio en referencia de un país determinado, por más influyente y neutral que fuese, ni dónde se establece el tribunal, sino del código jurídico. Los códigos jurídicos existentes hasta la fecha corresponden a la territorialidad de los acreedores por el tema de la ejecución de garantías, por ejemplo. Esta neutralidad del código debe asegurar la protección de todos los actores.

Hacia un Tribunal Internacional de Arbitraje de Deuda Soberana

Se precisa lo antes posible la creación de un Tribunal Internacional de Arbitraje de Deuda Soberana, en los términos propuestos por Oscar Ugarteche y el autor de estas líneas.

Un requisito mínimo para ponerlo en marcha es la inmediata disolución del Club de París, como marco de negociación. Este club no sólo que carece de base jurídica, sino que debe dejar de ser un espacio de decisión sobre acuerdos de reestructuración de deudas, en donde los acreedores imponen condiciones a los deudores.

Uno de los capítulos medulares del Código será el de la legalidad y la legitimidad de las actividades financieras. Es preciso separar las deudas adquiridas legal y legítimamente, que pueden ser pagadas, de aquellas que pueden y deben ser impugnadas a partir de la doctrina de las deudas odiosas, usurarias y corruptas. Tampoco puede marginarse el procesamiento de la deuda ecológica e incluso de la deuda histórica, donde los países pobres son los acreedores.

En esto son necesarias cláusulas de contingencia en los actuales instrumentos rígidos de créditos, así como cláusulas de acción colectiva. Hay que cerrar definitivamente la puerta a los especuladores. Por otro lado, cualquier arreglo no debe afectar las inversiones sociales y la capacidad de recuperación del aparato productivo.

Hacia un Banco Central Mundial

En esta línea de reflexiones parece cada vez necesaria la creación de un Banco Central Mundial (que no tiene nada que ver con el Banco Mundial o el FMI), para que ayude incluso a normar la emisión de una moneda o de una canasta de monedas globales (lo que tampoco implica reconstruir Bretton Woods).

Por cierto que serán necesarias medidas en el ámbito nacional y sobre todo regional. Se deberá reformar el sistema bancario y del mercado bursátil; los bancos deben ser bancos y nada más que bancos, y no deberían intervenir en actividades bursátiles.

A nivel regional, desde donde se debería disputar el sentido histórico de los cambios globales, las propuestas afloran con creciente intensidad. En América Latina, de la conformación del Banco del Sur y un fondo de estabilización del Sur, se ha pasado a pensar en un Sistema Unitario de Compensación Regional (SUCRE), que facilite los flujos comerciales regionales. Esta iniciativa podría ser la antesala de un sistema monetario y financiero regional, con su propio código. En Asia, una iniciativa japonesa -Chiang Mai- propuso acuerdos bilaterales para asegurar la cooperación financiera en apoyo a las balanzas de pagos de los países miembros; también planteó crear un fondo monetario asiático, que incluiría una unidad monetaria regional para viabilizar el comercio intraregional y una cámara de compensación que asegurara el intercambio de las monedas de los Estados asociados. La experiencia de la Unión Europea también ofrece una multiplicidad de lecciones para la construcción de espacios regionales sobre los que debería sustentarse el nuevo sistema financiero mundial.

La pretensión de sobreproteger a las inversiones extranjeras resulta también inadmisible en la medida que frena las posibilidades de desarrollo autónomo de los países empobrecidos por las propias relaciones financieras internacionales. En el marco de este Código también hay que desarrollar mecanismos de control de los flujos de capital a nivel internacional, como podrían ser la introducción largamente esperada del Impuesto Tobin. El impuesto Daly a la extracción de petróleo crudo merece ser considerado por igual. Con los recursos que se obtengan se establecería un Fondo para la redistribución y transferencias, pero también para prevenir cualquier tipo de ataque especulativo en los países más vulnerables.

Desde otra vertiente, es cada vez más urgente la desaparición de todos los paraísos fiscales, en donde se concentran muchas veces los capitales golondrina y los recursos mal habidos. Y en la misma senda habrá que resolver los retos del narcotráfico, reconocida fuente de acumulación de capitales especulativos.

Un corolario de esto es que el derecho penal internacional debe de incorporar cláusulas de penalización a la corrupción de carácter internacional con castigos severos para todas las partes involucradas. Estableciendo, además, mecanismos de compensación para aquellos actores que han sido dolosamente perjudicados o estafados.

Hacia un nuevo y mejor sistema monetario y financiero internacional

Se precisa un nuevo sistema que ayude a regular y normalizar otro proceso de globalización sobre bases de solidaridad y sustentabilidad. Las finanzas deben estar al servicio del aparato productivo, de un comercio mundial justo y sustentable, así como de las demandas sociales de los pueblos de la tierra. Es necesario establecer límites a la generación de riqueza financiera, sobre todo especulativa.

Para lograrlo, los organismos rectores del sistema financiero deben volver a sus orígenes en tanto instituciones especializadas de Naciones Unidas. Dicha transformación es urgente. El FMI y el Banco Mundial han fracasado en tanto han funcionado como simples mandatarios de las grandes potencias y del gran capital. Parte del problema radica en la ausencia de controles democráticos sobre los organismos multilaterales.

Estos organismos internacionales, con nuevos y precisos marcos de acción, deben rendirle cuentas a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Espacios de control regional también deberán ser adecuadamente estructurados. Incluso deben crearse mecanismos internacionales e instancias de sanción a los organismos internacionales y sus funcionarios.

En complemento a los cambios que requiere el sistema financiero, habrá también que normar el mercado laboral así como las disparidades comerciales (repensando íntegramente la Organización Mundial de Comercio). Por igual hace cada vez más falta una suerte de superintendencia ambiental mundial y el fortalecimiento de la Corte Penal Internacional, para perseguir y sancionar todo tipo de delitos internacionales, incluyendo los económicos. Finalmente, recordemos que el objeto de la economía es el bienestar de la población y el de la justicia, asegurar que esto ocurra.

A. Acosta es economista ecuatoriano; docente e investigador de FLACSO-Ecuador. Ha sido presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador y ministro de Energía y Minas


Sebastián Mantilla Baca: Arenga a un líder indeciso

enero 22, 2009

(Remitido por Sara Serrano Albuja)

Estimado Alberto: el limitado espacio de que dispongo me obliga a ser escueto y directo. Quiero comenzar comentándole que lo vi ayer en la TV. Sabe, al igual que muchos ciudadanos de este país, me quedé con un mal sabor de boca. La verdad, es que no le entiendo. ¿De qué apoyo está hablando? ¿Qué quiere que hagamos? ¿Que un pueblo altivo, noble y combativo, siga estremeciéndose ante la actitud de un déspota?

La política no está para dudas y vacilaciones. Se requieren profundas convicciones, cosa que usted tiene de sobra, pero también una voluntad firme de cambio y de compromiso con los altos intereses de nuestra patria.

¿Qué esta esperando? ¿Por qué tanta duda? ¿Dejó la academia, entró en la política, para quedarse a medio camino? ¿Qué hay de todos los que todavía creen en usted? ¿Un líder que deja a los suyos justo cuando más lo necesitan?

No siga. Ya me imagino lo que me va a decir. Sí, que Rafael es su amigo. ¿Amigo? ¿Un amigo le “hace a un lado” sin la más mínima consideración y respeto?
También me dirá que todavía hay que darle tiempo al tiempo y de que hay que tener fe en el proyecto. Pero, dígame, con la mayor sinceridad posible, ¿de qué proyecto hablamos?

¿De la transformación social y la consolidación de la democracia en el Ecuador o del proyecto personal de cada uno de los grupos que forman parte de este gobierno? ¿Qué me dice de lo que ha pasado en los ministerios del Deporte, Obras Públicas, Energía y Minas, Salud, Vivienda, Seguridad Interna, Gobierno…? ¿Usted también está con ellos?

No. Usted me dirá que lo que sucede es que no hay que hacerle el juego a la derecha. Usted sabe muy bien que la derecha tradicional no tiene posibilidades electorales. Están liquidados. Pero, para no desviarnos del tema, podría decirme: ¿qué tiene este Gobierno de izquierda a más del discurso vago e inconsistente del “socialismo del siglo XXI? Disculpe, pero en teoría política a esto se llama populismo o neopopulismo autoritario.

Pero por qué no hablamos, más bien, de un tema que siempre le ha preocupado a usted: el medio ambiente. Le pregunto: ¿esta usted de acuerdo con la Ley Minera que fue aprobada recientemente? ¿Dónde están los derechos de la naturaleza que defendía con tanta vehemencia el señor Panchana? ¿Le han dicho a todos los ecuatorianos que sobre esas minas de oro, plata, cobre, uranio… existe una de las zonas con mayor biodiversidad en el mundo? ¿De qué nos sirve ese 5% de regalías si el producto de la venta de esos recursos caerá en un barril sin fondo o, más bien dicho, en el bolsillo de unos pocos?

Disculpe la sinceridad. La verdad es que no podía dejar más tiempo para decirle todo esto. No piense en usted sino en los que todavía tienen fe en usted y sueñan en otro país. El cambio y la revolución todavía están por gestarse.


Alberto Acosta: La real preocupación económica del coronel, última parte

diciembre 18, 2008

Alberto Acosta

Lucio Gutiérrez, otro gobernante al servicio de los acreedores

Después de un reajuste de algunos precios y tarifas de bienes y servicios públicos, a inicios del año 2003, al que le denominaron “el pinchazo”, es cierto que el gobierno del coronel no alteró más dichos precios y las tarifas.

Pero eso no se quedó allí. El coronel se dio mañas para ajustar la economía y extraer el dinero del bolsillo de los más pobres, sin que ellos aparentemente se den cuenta… Se desplegó un manejo fiscal considerado como austero, cuyo saldo, a despecho de la cantaleta gutierrista, sintetizó un descomunal “paquetazo”. El coronel, quien firmó una Carta de Intención con el FMI apenas inicio su gestión y acordó días después un programa de reformas estructurales con el Banco Mundial, recortó drásticamente la inversión social efectiva. Las cifras son decidoras: en educación se rebajaron las inversiones de 638 millones de dólares en el 2003 a 464 millones de dólares en el 2004 (esto explica por qué la mitad de las escuelas en la costa ecuatoriana no estaban aptas para iniciar el año lectivo 2005 y por qué cientos de miles de niños no accedían a las aulas); en salud cayeron de 323 a 211 millones de dólares (esto explicó el paro médico que cumplió dos meses el día en que se fugó de la Presidencia el coronel, quien no estaba dispuesto a transferir 15 millones de dólares que adeudaba a los galenos para no afectar las cuentas fiscales, pero si estuvo noveleramente presto para despilfarrar 14 millones de dólares para el concurso de Miss Universo…); y, en desarrollo agropecuario el bajón fue de 151 millones a 71 millones de dólares (por eso también el agro se hundía entonces en franca recesión). El monto transferido para inversiones sociales apenas sumó 746 millones de dólares, menos de la mitad de las remesas de los y las emigrantes, que alcanzaron 1.604 millones de dólares en el 2004.

Como contrapartida de tanta austeridad, la generosidad, la puntualidad y la eficiencia del coronel fueron la norma en el servicio de la deuda pública, particularmente externa. Este servicio registró un incremento del 60%, al pasar de 2.370 millones en 2003 a 3.795 millones en 2004, para lo que incluso hecho mano del ahorro correspondiente a las pensiones jubilares. No podemos olvidarnos que jubilados y jubilados recurrieron a medidas extremas buscando conseguir una mísera compensación en sus pensiones, actos en los que murieron por efectos de la huelga hambre más de diez personas.

Este manejo económico restrictivo explica el incremento del desempleo abierto durante el gobierno del coronel, al pasar del 7,7% en el 2002 a casi el 12%; cruda realidad que permite comprender la facilidad que tenía su régimen para movilizar grupos humanos desempleados, contratados para aplaudir al coronel o para atacar a sus contrarios…

Esta política económica -permanentemente monitoreada por el FMI, aún luego de terminado el plazo de vigencia de la vigencia de la Carta de Intención del 2003-, logró incrementar sustantivamente la cotización de los Bonos Global. Antes de la creación del Fondo de Estabilización, Inversión y Reducción del Endeudamiento Público (FEIREP), establecido en el 2002, durante el gobierno de Gustavo Noboa Bejarano, se cotizaban en menos del 50% los Bonos Global a 12 años, emitidos por 1.250 millones de dólares, e incluso menos del 40% por los Bonos Global a 30 años, por 2.700 millones. Con el sólo anuncio del nombramiento -avalado por el FMI y Wall Street- como ministro de Economía de Mauricio Pozo, quien se transformaría en “economista de cabecera del dictócrata”, los bonos comenzaron a subir. Al inicio de su gestión, en enero del 2003, los Bonos a 12 años ya se cotizaban a 67% y los Bonos a 30 años, en 48%. Sólo ese año, con el auge de la política ortodoxa, estos papeles alcanzaron valores inimaginables: los primeros llegaron a 101%, y los segundos, al 85%, y siguieron subiendo.

En realidad, con los recursos del FEIREP se recompró exclusivamente deuda pública interna para financiar el Presupuesto y así atender, de carambola, a los acreedores externos: la sola existencia de dicho Fondo maximizó el precio de los Bonos Global, pues para eso fue expresamente creado el FEIREP, al que ahora añoran los economistas ortodoxos, conservadores y prudentes, los OCP. Y esa sola revalorización, que podría haber cobijado actos de colusión y uso indebido de información privilegiada, otorgó ganancias potenciales a los tenedores de bonos -muchos de ellos ecuatorianos, entre los que están la banca privada- al menos por 1.400 millones de dólares.

El coronel se preocupó por satisfacer las exigencias de los acreedores. Esa fue una de sus principales motivaciones económicas. De paso quería mejorar la imagen del país en el mercado financiero mundial para continuar contratando créditos externos. El coronel fue otro de los gobernantes adictos al endeudamiento…

Para consolidar estos “logros”, el coronel y su equipo económico, utilizando simples decretos ejecutivos, no dudaron en alterar el espíritu de la ley para limitar el gasto y también para reducir artificialmente el ingreso petrolero del Presupuesto desviando los excedentes del precio del petróleo hacia fondos de estabilización. Así por ejemplo, el coronel presupuestó los ingresos petroleros del fisco fijando un precio estimado del barril de crudo a un valor muy por debajo de lo que sería una expectativa objetiva. En el año 2003 y en el 2004, este precio se fijó en 18,- dólares por barril, cuando el barril de crudo Oriente se cotizó sobre los 30,- dólares en promedio. En el 2005 el precio se congeló en 25 dólares, mientras el precio de venta superaba los 40,- dólares por barril. Esta diferencia no se canalizaba al Presupuesto y pasaba a financiar el Fondo de Estabilización Petrolera (creado en 1999), y de éste, el 45% iba a un segundo fondo, al mencionado FEIREP. Consecuentemente, en el 2004 el FEIREP cerró con un excedente del 55%. En efecto, en lugar de los 292 millones de dólares presupuestados, se recaudaron 638 millones (alrededor de 2% del PIB).

Existieron dos razones que explicaron este importante incremento. La primera, que ya fue mencionada, la fijación de un precio estimado bajo en medio de un mercado con elevados precios del petróleo. La segunda se origina en las siguientes “travesuras”: la ley estipulaba que el FEIREP se financie con ingresos que le correspondían al Estado provenientes del petróleo de las compañías privadas que sea transportado por el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP). Sin embargo, vía decreto, en contra de la ley, el coronel autorizó que el FEIREP se alimentara del crudo pesado que le corresponde al Estado sin importar porque oleoductos se transporte, sea por el OCP o por el Sistema del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE). Por si esto fuera poco, el 24 de diciembre de 2003, el coronel, siempre con su ministro Pozo, promulgó un decreto redefiniendo la calidad del crudo pesado, de 18 grados API a 23 grados API; esto amplió el volumen del crudo pesado. Hermoso regalo de Navidad para los acreedores de la deuda externa, a la cabeza los especuladores con papeles de la deuda.

El saldo de este manejo fiscal resultó perverso: mientras por un lado se registraba un superávit en el FEIREP, por otro, en el Presupuesto General del Estado había un déficit que debía ser cerrado con nuevo endeudamiento externo. Como para completar el cuadro, los recursos del FEIREP, por ley debían estar depositados en un fideicomiso administrado por el Banco Central. Los recursos fueron a varias entidades financieras internacionales obteniendo una magra rentabilidad de 1,5 a 2%. En algunos casos, como sucedió con la Corporación Andina de Fomento (CAF), en donde se depositó parte de los ahorros del fideicomiso, se contrataba al mismo tiempo créditos con tasas de interés superiores al 7%. Incluso parte de estos recursos fue depositada en el Barclays Capital Inc., entidad que financió la estadía del coronel en los EEUU, desde donde amenazó con la reconquista del poder, luego que abandonara su exilio en Río de Janeiro, a donde había llegado luego de su salida atropellada de la Presidencia.

Eso no fue todo. Aquel 20% establecido en la ley para situaciones de emergencia, tan defendido en el discurso de la prudencia desplegado por los defensores de la ortodoxia conservadora, fue esquilmado durante el gobierno del coronel. Contraviniendo la ley, el coronel dispuso de esos recursos a través de simples decretos ejecutivos: por ejemplo, el Nº 1292, del 18 de mayo, y el Nº 1980, del 31 de agosto del 2004.

A lo anterior habría que incorporar el efecto de una serie de restricciones fiscales. Con respecto a los gastos, en la Ley Orgánica de Responsabilidad, Estabilización y Transparencia Fiscal, que dio lugar al FEIREP, expedida un año antes de que inicie su gestión el coronel, entre otras cosas, se estableció que el gasto fiscal real no puede incrementarse sobre el 3,5% anual más el deflactor del PIB. Cualquier excedente fiscal que se registraba fluía automáticamente al FEIREP. De esta manera, sin importar incluso ingresos extras que pudiera obtener el Estado -por ejemplo una donación externa-, la ley establecía que no se puede aumentar el gasto público más allá del límite establecido. Nótese que esto le ponía un freno automático a la inversión social. Si se habría seguido indefinidamente con este “esquema económico exitoso” (José Samaniego, banquero y editorialista), recién en 47 años -casi medio siglo- el Ecuador -según un estudio de UNICEF- habría alcanzado el nivel de inversión social per cápita promedio de América Latina: 540 dólares, frente a los 130 dólares de la actualidad. Esa era la realidad de la política del coronel y de los otros gobernantes neoliberales.

La prudencia ortodoxa apuntaba a ahorrar en época de vacas gordas no para que la sociedad disponga de reservas en los años críticos, sino para poder mantener el servicio de la deuda externa en época de vacas flacas. Una situación aberrante, pues priorizando el pago de la deuda no se ha beneficiado nunca el país, por más que se reitere lo contrario.

En consonancia con la política autoritaria derivada de un manejo económico concentrador y excluyente, se multiplicaron las violaciones a la Constitución, a las leyes y a los derechos humanos. La mezcla de autoritarismo y engaño casi permanente resultó indignante. Frustrante también resultó el servilismo del coronel con Washington, al involucrar cada vez más al Ecuador en el Plan Colombia y alentar ingenua y entusiastamente la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC). Igualmente sacudió a la sociedad, la sumisión del coronel con todos los grupos oligárquicos, a los que sirvió en forma secuencial, pero obsecuente, a pesar de que a momentos confundía a la opinión pública con sus prácticas clientelares y su discurso antioligárquico…

La sumatoria de todos estos factores condujo al derrocamiento del coronel el 20 de abril del año 2005.-


[OPINIÓN] Walter Mena: ELECCIONES 2.009 Y LOS FRENTES POLÍTICOS

diciembre 5, 2008

libro

Históricamente los frentes políticos han funcionado como estrategias electorales: fue el caso del derechista Frente de Reconstrucción Nacional liderado por León Febres Cordero y el Frente Amplio de Izquierda FADI. También podemos añadir a estos dos el Frente Democrático Naciomal que candidatizó a la Presidencia de la República al Dr. Raúl Clemente Huerta.

A cinco meses de las elecciones generales para elegir aproximadamente a 6.000 mandatarios entre ellos al Presidente de la República, Asambleístas nacionales y provinciales, alcaldes, prefectos, concejales y representantes de las juntas parroquiales, es posible detectar algunos Frentes políticos, cada uno con sus propias características que vamos a tratar de explicar en este artículo.

1.-En primer lugar, el liderado por el Presidente Rabel Correa o Alianza País, porque convergen en él otras agrupaciones políticas como son el MPD y el Partido Socialista. La situación de este frente es de privilegio en términos electorales, porque a pesar de la prohibición expresa del Consejo Nacional Electoral para que no se gasten dineros públicos en campaña, todo parece indicar que esa decisión no será tomada en cuenta y el Frente oficialista dispondrá de todos los recurso económicos y logísticos para su campaña y con ello tendrían asegurado el triunfo a nivel nacional incluyendo por supuesto la Presidencia de la Republica que permitirá al Presidente Correa prolongar su mandato en términos teóricos hasta el año 2.013.
Parte con una popularidad del 64% (porcentaje obtenido por el SI, en el referendo constitucional del 28 de septiembre).Sin embargo, para el 26 de abril del 2.009, fecha fijada por el CNE para la primera vuelta electoral difícilmente alcanzaría el 50% de los votos. Incluyendo en esta votación un multicolor abanico político, porque como consecuencia del deterioro acelerado de las huestes oficiales, el Presidente Correa ordenó que todos absolutamente todos los ciudadanos que estén ocupando dignidades de elección popular cualquiera que sea su filiación política puedan participar por las listas 35 si se someten a las elecciones primarias. Preparémonos entonces a ver una gama de colores que superará con creces al arco iris y al más grandioso monumento al oportunismo.

Destacamos la naturaleza teórica del triunfo porque a los evidentes privilegios de esta campaña y a la todavía alta popularidad del Presidente Correa se opone un factor extremadamente peligroso para la estabilidad del país y el Presidente, como es la crisis financiera internacional que anuncia por su profundidad un cambio radical en el modelo capitalista de producción y arrastraría a nuestro país hacia una crisis de impredecibles consecuencias de orden económico, social, político, ético y ambiental. La crisis es tan grave que necesariamente golpeará al Frente Político del gobierno y las consecuencias en el ámbito electoral se expresarían en un ajustado triunfo.

2 El 10 de noviembre se constituye el Frente de Oposición de las derechas. Una corriente conformada por los partidos tradicionales o denominados Partidocracia, que han detentado el poder político en el Ecuador en el curso de los últimos treinta años y son fundamentalmente los responsables del atraso que vive el país y otra corriente que para efectos de este análisis la denominaremos nueva Derecha, en la que destacan figuras como la de Pablo Lucio Paredes, Mae Montaño y Cesar Montufar. Los objetivos centrales de este frente son: la defensa de las libertades, la igualdad de oportunidades, el blindaje de la dolarización y el combate a la concentración de poderes. La debilidad de este Frente estriba en la enorme deuda histórica con el país y su evidente dificultad para adaptarse a los acelerados cambios de la sociedad…Diríamos que su consuetudinario dogmatismo les ha llevado a su autoaniquilamiento y no accederían sino a un modesto 15% del electorado.

3 El 15 de noviembre aparece en la escena política el autodenominado Frente de Izquierda, una especie de recapitulación del antiguo FADI. Anuncian una oposición total al gobierno de Correa al que califican de neoliberal y extractivista .Los objetivos de este frente son ya conocidos por el país: reivindican el socialismo, el estado plurinacional y condenan la corrupción gubernamental, son muy generosos en otorgar derechos a los ciudadanos y poco preocupados en fijar responsabilidades; en esto, hay una curiosa similitud con el gobierno de la Revolución Ciudadana. Electoralmente nos parece que no tienen las más remota posibilidad de triunfar porque su acendrado dogmatismo les ubica asombrosamente junto a la derecha. Hay que reconocer en este frente una afición rayana en la obsesión por discutir tesis ancladas en el pasado, olvidándose de aspectos fundamentales en un programa socialista como son el antiimperialismo y el combate a la oligarquía. A estos elementos es necesario
añadir su oposición total a la explotación minera sin que medie para ello el más elemental análisis de este sector.

4 Noviembre ha sido un mes prolífico en materia de frentes, pues aunque parezca raro el ex Presidente de la ANC Alberto Acosta también aparece liderando su propio Frente Nacional Constituyente. Si señores, Alberto Acosta en forma inaudita se propone como objetivo, defender la Constitución que estuvo a punto de boicotear en Montecristi y que por suerte no lo logró gracias al Corcho Cordero. Es lamentable lo que ocurre con Acosta porque se lo ve en la TV alternando y complementando las tesis del derechista Pablo Lucio Paredes .Se niega rotundamente a salir de Alianza País desde donde todos los días lo denigran y dice en forma reiterada que no tiene nada que ver con el Frente de Izquierda al que lo llaman insistentemente para que se integre. Personalmente creo que debería lanzarse a competir por la presidencia de la República a sabiendas que va a perder, pero sería la única forma de retirarse de la política con dignidad…

5.Después de este análisis, aparece clara la necesidad de conformar un Frente Único y Popular, que aglutine a todo los ecuatorianos ubicados ideológicamente en la Centro Izquierda y que se constituya en una alternativa de poder frente a la catástrofe que se avecina y que tendrá su eclosión a fines del 2.009. De partida tendría un 21 % de los votos, aumentaría para la fecha de las elecciones en un 14% a expensas del deterioro Alianza País y con ese 35% podría tener una representación cualitativamente importante y con capacidad de decisión en la Asamblea Nacional y en los gobiernos seccionales.

En este contexto, ALBA Tercera República nos propone en líneas generales el siguiente programa, sujeto al análisis y discusión de todos los sectores sociales y políticos de la tendencia:
1. Sentir, pensar y actuar en función de los sagrados intereses de nuestra patria
2. Combate frontal a la corrupción
3. Trabajar para mantener una relación armónica y de equilibrio con la naturaleza
4. Respeto irrestricto a las comunidades ancestrales
5. Combate al autoritarismo en todas sus formas
6. Lucha permanente contra la pobreza
7. Impulso a la vida digna y solidaria
8. Fomento a la producción eficiente en función social
9. Distribución equitativa de la riqueza
10. Prioridad a los programas sociales para discapacitados y más desprotegidos
11. Impulso a la administración justicia en todos sus niveles.
12. Construcción del poder popular como única fuente de soberanía.
13. Mantener relaciones de amistad y cooperación con todos los pueblos del mundo
14. Impulsar la Patria Latinoamericana y Bolivariana
15. Combatir el colonialismo y sus expresiones imperialistas y oligárquicas

En síntesis:

ALBA-Tercera República propone iniciar el camino al socialismo con base a:
Descolonización para combatir la explotación
Soberanía para producir y vivir con dignidad
Socialización para distribuir la riqueza con equidad.


Alberto Acosta: La auditoria de la deuda e(x)terna ecuatoriana, 1ra. PARTE

noviembre 25, 2008

Un paso histórico para una solución definitiva

Alberto Acosta

“Por desgracia, hasta hoy, la impunidad ha sido la piedra angular que ha sostenido en pie la famosa escuela de vicios y depravación que dejó establecida el General Flores. Sus vástagos aprovechan el tiempo y sin ruborizarse hacen su agosto sin detenerse ante el día de la fiscalización inexorable que se aproxima. Con tal de quedar millonarios y poder escapar, lo demás poco les importa”

Eloy Alfaro, La deuda Gordiana, 1896

La deuda externa ha sido eterna para Ecuador. Sus dificultades son tan antiguas como la formación de la República. Sus peripecias han sido un telón de fondo en nuestra vida económica, social y política. Y, en este interminable sendero, las soluciones, impulsadas y controladas por los acreedores, en contubernio con los negociadores nacionales, de acuerdo siempre con sus intereses, no han resuelto el problema. Por eso, las tan promocionadas “soluciones definitivas”, apegadas a la racionalidad del mercado, a la postre han ahondado las crisis.

Por otro lado, muchas propuestas alternativas, por diversas razones, no cuajaron o no han superado las actitudes discursivas o los planteos académicos. Los justos reclamos por el no pago, que tienen un sustento ético indiscutible, se han entrampado en posiciones inmovilistas. Más de una vez las movilizaciones en contra de la deuda se han agotado en sí mismas. Siempre han faltado respuestas estructurales que aborden sus causas.

Hoy, sin embargo, en Ecuador se cuenta con el informe de la Comisión de Auditoria Integral del Crédito Público (externo e interno). Un esfuerzo que se cristalizó gracias a la presión de la sociedad desde hace más de dos décadas. Y, por cierto, debido al compromiso adquirido por el presidente Rafael Correa, quien conformó de dicha Comisión y lo respaldo decididamente.

Esta acción del gobierno ecuatoriano, que constituye apenas un primer paso en la búsqueda de una solución definitiva, demuestra, por lo demás, la conveniencia de oír a sociedad civil. La participación social -no la manipulación social- es una herramienta fundamental para llegar a soluciones de consenso en las propuestas de leyes o para alentar respuestas estructurales en cuestiones de trascendencia nacional.

Deuda y corrupción, dos caras de una misma moneda

Si se analiza con detenimiento la cuestión, aflora una vinculación perversa entre deuda y corrupción (entendida ésta como abuso de poder en beneficio individual o de grupo, sea en el ámbito económico, político, social o cultural, tanto en el campo público como en el privado). En definitiva, no sólo cabe buscar actos reñidos con la ley o que conduzcan a identificar el aprovechamiento ilícito de recursos del sector público por parte de particulares. Por lo tanto la ilegitimidad de la deuda, no sólo su ilegalidad, es una constante que debe ser incorporada activamente en la búsqueda de soluciones efectivas.

El análisis debe ser integral, pues como se ha demostrado en el caso de la deuda ecuatoriana, no se podría entender la negociación de los Bonos Global, sin analizar la negociación de los Bonos Brady, y la comprensión de estos obliga a conocer las negociaciones anteriores, hasta llegar a la contratación de deuda en la época de la dictadura militar. Esta aproximación sistémica no minimiza, por cierto, la responsabilidad de los diversos individuos involucrados directa o indirectamente en estos potenciales ilícitos.

El punto de partida para iniciar cualquier proceso de resolución definitiva de la deuda es, sin duda, la realización de una auditoría. Ecuador lo ha hecho.