Margarita Aguinaga: Signos de la resistencia indígena, para América Latina

junio 15, 2009

margaritaHace más de un año, la ONU, enviaba a los gobiernos del mundo, sobre todo de América Latina, la declaratoria de los derechos colectivos, derechos humanos de los indígenas, para que los gobiernos aplicaran, en sus normativas constitucionales y se pudieran ampliar las democracias latinoamericanas, sobre todos en los países en donde la población indígena, constituye una población considerable.

Si más de quinientos años de resistencia indígena no hubieran transcurrido, sería posible pensar que esta declaración, sentida por muchos como una importante dádiva institucional, después de masacres similares a las vividas estos últimos siglos, -tan coherentemente similar, con la masacre propiciada por Alan García y las transnacionales en Badu-Perú, es la que moviliza a los pueblos y nacionalidades indígenas del continente a defender sus derechos. Nada más de corta vista, que aquella sola posible insinuación.

Alguien que conozca la historia de América latina, desde el proceso de acumulación originaria del capital, tesis desarrollada por Marx, sabe que en juego, están aspectos que no solo tienen que ver, con la aplicación del TLC y la protesta específica de un pueblo. Pero como la memoria histórica, muchas veces es extremadamente desmemoriada, es preciso colocar, una y otra vez, ahí donde la historia no solo duele, sino explica nuestra matriz de múltiples desigualdades, que es lo que realmente representa cada hecho de violencia y asesinato de pueblos indígenas.

Implica estar vinculados estructuralmente, no solo territorialmente, por un origen y una historia colonial y neocolonial, que desenmascara lo que podría aparecer como una relación diametralmente opuesta, entre países donde las poblaciones indígenas casi fueron exterminadas y sociedades donde las poblaciones indígenas lograron resistir al exterminio, pero se impuso un orden de clases, étnico, racial y sexual.

Cuando fue la conquista, se decía que los indígenas no tenían cultura, los españoles justificaron las masacres y el exterminio indígena, diciendo que eran bestias y gente animalizada, a la que había que culturizar, evangelizar y hacer conocer el desarrollo. Que coincidente, Alan García y los medios de comunicación peruanos, dicen que los indígenas recientemente asesinados, son ignorantes que no saben que están reclamando, ni conocen que leyes se están tratando en el parlamento, rebeldes agresivos, ciudadanos queriendo asumirse de primero orden, cuando hay prioridades nacionales. Poblaciones agresivas que han asesinado policías, rabiosos, que no pueden ser controlados, por lo que fue necesaria la acción policial-militar.

Bajo el contexto represivo del estado peruano, historia delegada de Fujimori a Alan García, quien bajo ningún concepto ha eliminado ciertos soportes fundamentales de la ley de seguridad nacional peruana, es decir los cuerpos paramilitares y la acción militar sobre la protesta social, se acusa a los indígenas de terroristas. Recordemos a los historiadores, cuando reconocen lo que ocurrió con Túpac Amaru, cuando fue descuartizado, acusado de sedicioso y de conspirador contra el régimen español. Descuartizar su cuerpo, separarlo y enterrarlo en distintos lugares, para que nadie supiera el paradero de su cuerpo, era un claro mensaje de destrucción de la unidad político-cultural de los pueblos indígenas, era una clara declaración racista de desestructuración y fragmentación de la matriz indígena como cultura colectiva, “separando” mestizaje de cultura indígena, se quería anular la capacidad de protesta, como originarios de una civilización extendida y específica, capaz de referenciar una cultural más universal. Los indígenas sacados de los hospitales, desaparecidos, incinerados en los ríos de Badu-Perú y desaparecidos, han sido separados cruelmente de sus familias, torturados, asesinados dentro y fuera de sus comunidades, han sido enterrados en cualquier parte, han sido otra vez borrados de la historia.

Volver a los seres humanos despreciables, desvalorizados, ínfimos, es la táctica de la alienación histórica que acompaña todo proceso de colonización y exterminio, para promover el dominio cultural, no solo racial. Volverlos sujetos de asco y de desprecio social, fue la manera confusa, que hizo que los mestizos y los blancos mestizos de la América latina, corran sus opciones hacia las “culturas desarrolladas”, hacia la negación de su matriz histórica, hacia el desprecio cómplice en contra de pueblos enteros, hacia el olvido de su matriz histórica. La alienación de la diferencia, colocó segmentadamente, a los grupos sociales dominados, como diametralmente opuestos. Fuimos “salvados del salvajismo y el atraso indígena”, por lo que el hecho colonial y neocolonial, se volvió opción cultural y económica dominante, plena y políticamente justificada. Las formas de represión a sangre y fuego, como si se mataran bestias salvajes, es un hecho que se vuelve históricamente impune y aceptado socialmente, por casi todos, como un acto de pureza racial y étnica necesaria, reiterativa, para siempre estar un poco más arriba de los que son considerados lo despreciable, lo inferior, lo atrasado.

La pérdida de la soberanía territorial, es la muestra de la derrota del pueblo que habitaba ese espacio. Solo que la pérdida de autonomía territorial, no es un problema estrictamente geográfico, significa un traspaso de poder del expropiado a manos de l expropiador de recursos naturales, de fuerza de trabajo, de prácticas culturales, de objetos sexuales, de organización geopolítica, de designación del lugar social, económico a ocupar, de asignación de la línea de desarrollo, que quienes son dominados tienen que aceptar.

Luego, de forma constante, hay cuatro aspectos vitales que juegan en cada una de estas masacres: 1)El estado fundamentado en conceptos coloniales, 2) la ideología étnico-racista, 3) la extracción de los recursos naturales y la re-dinamización del modo de producción capitalista, como base de cualquier sus múltiples formas de acumulación del capital, sobre el dominio de la población que se asiente sobre esos recursos naturales generadores de materia prima y, 4) el control y desactivación de los aspectos comunitarios, colectivos y de resistencia de las poblaciones indígenas, que existen a partir de la producción de recursos vitales de la tierra, el agua, el medio ambiente etc., y se enfrentan a esos mismo poderes que los someten.

Y entonces, porque el modelo neoliberal, ha sido tan agresivo contra las poblaciones indígenas?, por qué, la crisis civilizatoria y económica actual, será tan agresiva en contra de los pueblos indígenas?:

Luego, de la resistencia milenaria, a mitas, obrajes, aparcerías, concertajes, huasipungos, trasmutaciones culturales y de fuerza de trabajo indígena durante la conquista española, el proceso de independencia y las repúblicas, bajo los procesos migratorios dentro de las mismas zonas rurales y urbanas, hasta atravesar las resistencias movilizadas y forzadas desde los estados, para las reformas agrarias, sobre todo en México, Bolivia, Ecuador, y otras regiones donde la población indígena es fuerte, la apropiación de la tierra para las y los indígenas tiene un valor económico y cultural muy importante.

Por un lado, Bajo esa lógica, los pueblos indígenas, fueron reducidos a los mínimos niveles de sobrevivencia y acceso a la producción agrícola precaria, de control mínimo de pequeñas parcelas de tierra, subyacentes y subordinadas al desarrollo urbano, dependientes de las haciendas agro-exportadoras y de las empresas agrícolas. Y por otro lado, es que aquí, se reagrupan de forma más activa, formas comunitarias que revitalizaron su resistencia milenaria volviéndola actual, que permitieron generar las condiciones para desarrollar su capacidad de lucha indígena, cuando aparece el neoliberalismo.

Recordemos el aparecimiento del zapatismo en 1995, en México, en contra del TLC, y miremos las luchas durante estos veinte años últimos, del movimiento indígena, de varias regiones de América Latina, han sido fundamentalmente, en contra del racismo, exigiendo democracia y cambios en el estado y en contra del modelo neoliberal y la economía de mercado.

Ello supone pensar que estos últimos veinte años hemos asistido a un re-encuentro histórico de la unidad de los pueblos indígenas, no solo local, nacional sino también regional?. Parecería que sí, la multiplicidad de organizaciones indígenas, reconociendo su historia, intercambiando saberes ancestrales, reconociendo sus memorias históricas, reivindicando sus múltiples formas de resistencia, revalorizando sus figuras históricas, hombres y mujeres, como elementos de encuentro, de esa reunificación de su matriz histórica, supondría, que los pueblos indígenas se miran, en la capacidad de provocar sus propios encuentros regionales internacionales y sus organizaciones locales, nacionales y de representación regional, en América latina., como el espacio de donde emergen con capacidad de poder político y sujetos con autonomía capaz de retornar con vos propia a la continuidad de la lucha por la Pachamama.

Es innegable, que el retorno a la recuperación simbólica y política de su acción colectiva más allá de sus propias nacionalidades y pueblos, les ha llevado a ser parte de los movimientos más activos en estos veinte últimos años y comprender la dinámica del mundo a partir de su cosmovisión. Por decir, no se puede entender cómo sino, dos de los tres procesos de gobiernos considerados actualmente, ahora progresistas y de izquierda, como Ecuador y Bolivia, lograron hacer frenos al neoliberalismo, y lograr cambios de gobiernos, sea en Ecuador, por medio de una figura que no es indígena y en Bolivia, por medio de un presidente que se reconoce indígena.

Cabe indicar que en el caso de Ecuador, a Rafael Correa le falta encontrarse con ese eslabón perdido, que torna desabrida a la revolución ciudadana y lograr un encuentro con los movimientos indígenas, no como fuerza de asistencia desde el estado, sino como poder político, para que realmente se produzca posibilidades socialista en la práctica, y a Bolivia, le falta fortalecer el proceso de autonomía y participación directa, iniciada desde el gobierno de Evo Morales de de lo que podría ser la nueva Bolivia. Los indígenas tiene aciertos y limites en sus experiencias de lucha, que siguen sirviendo para la construcción de una estrategia de resistencia latinoamericana.

Luego, si se observan los tres últimos encuentros, el Encuentro Continental del 2008 en Lima Perú, el Encuentro de pueblos Indígenas en el Foro Social Mundial-Belen 2009 y en último encuentro en Puno- Mayo 2009, es evidente que se está produciendo, en el movimiento indígena, el paso, de una conciencia anti-neoliberal, hacia una conciencia anticapitalista, bajo formas que son claves, frente a la crisis mundial: la lucha por el control de los recursos frente a las transnacionales y de los Tratados de Libre Comercio, vengan de donde vengan, la lucha en contra de la minería, la lucha por la defensa de los territorios, bajo formas de autonomía política, la defensa del derechos y el control del agua, y el enfrentamiento a encuentros de los modelos extractivos capitalistas que han asumido, sean neoliberales o social liberales. La lucha indígena ha juntado la crítica a los tratados de Estados Unidos, pero al mismo tiempo la critica a trasnacionales, incluidas ahora las brasileñas, por medio de Petrobras.

Así como los múltiples llamamientos, en contra de reuniones como la siguiente en Copenhague-2009, declarando la lucha ecológica y de defensa climática, como aspecto central de movilización, que va más allá de la lucha por sus comunidades y la defensa específica de sus territorios.

La reunificación de la matriz indígena, sigue avanzando, en medio de las crisis de la izquierda y de los movimientos sociales, se ha ido concretando en el dialogo de sus experiencias propias de lucha, el respeto de sus identidades especificas, el reconocimiento de la multiplicidad de pueblos y el reencuentro de su historia de lucha. Alcanzan en desdoblamiento del poder, dentro de la institucionalidad gubernamental y fuera de ella. Seis mil indígenas en Puno, declaran la autonomía frente al gran capital y la mismo tiempo, reposan su poder para sostener gobiernos como el de Evo Morales.

Mariategui diría, que estamos asistiendo hace ya varios años, a la unificación de nuestra matriz histórica bajo la forma de la resistencia, a partir de los pueblos indios, que a luz, podría ser el traspaso de las fronteras nacionales y el retorno a la constitución de pueblos indígenas de cara al mundo., como sitio de recuperación de la fuerza transformadora, para los pueblos de América latina. AL mismo tiempo, la lucha autónoma de las mujeres indígenas, como sujetas activas de esa participación, tal como se mira los resultados en Puno, muestra un nuevo signo de crecimiento.

En medio de la crisis que atraviesan varias organizaciones y movimientos indígenas, situación que hay que profundizar, son de las pocas fuerzas que alcanzan grados de unificación, son de las fuerzas que han sido factores sustanciales, para detener el TLC en Ecuador y Bolivia y que ahora, vuelven a criticar a los responsables de la crisis mundial y a contraponer dos polos de la lucha. A pesar de sus condiciones, son de los sujetos que sostiene movilizaciones a veces fragmentadas y otras más amplias en Colombia, Perú, México, Bolivia, Ecuador.

La crisis mundial actual, señala que nuevamente los recursos son un objetivo fundamental, solo que para los indígenas la defensa de los recursos no es solo conciencia de solidaridad nacional e internacional, es la defensa de su propia vida y del planeta.

Se observa que las trasnacionales, en vez de disminuir crecen, como subsidiarias de capitales estadounidenses y europeos y al mismo tiempo alcanzan dimensiones combinadas, con capitales de países como Brasil. Aun no está dicho como será la lucha por ese nuevo reparto de América latina entre EU, UE, China y Brasil, aún falta mucho por saber si van a compartir el poder o se van a repartir América Latina, por sobre los pueblos más pobres. Lo que sí es cierto, es que por ahora, el neoliberalismo va provocando una hibridez, lógica neoliberal conservadora y perversa con una lógica expansiva menos desarrollada y más social, promovida desde Brasil, en un mismo territorio, aliado de unos de los estados más conservadores de América Latina, el estado peruano.

Ellos y ellas saben, que frente a una agresividad económica, como la que se está provocando, no es que solo sus tierras peligran o su habitad, o se fragilizará aún más, el lugar de su vivencia cotidiana, sino que están en riesgo sus vidas. La masacre es muestra, de que inclusive sus pueblos, pueden ser agredidos hasta el punto volver a provocar la extinción de varias nacionalidades y pueblos, por las trasnacionales y gobiernos. Esa lucha por los recursos, no es solo económica, por eso la masacre de Perú, no es solo un eventual choque, entre poblaciones indígenas y el gobierno de Alan García.

A eso le tiene miedo Alan García, por eso, es mejor desactivar esa fuerza antes que permitir el encuentro fortalecido de una matriz que se ha venido reconfigurando, en medio de sus dificultades, crisis y de-sintonías. Luego, Alan Garcia, está mostrando al mundo que es capaz de hacerlo, de desterrarlos si es necesario, es una lección para gobierno vecinos, y al mismo tiempo, como dicen las organizaciones sociales peruanas, el anuncio de una nueva ola represiva y de criminalización de la protesta social, en Perú.

Sin embargo, la sabiduría indígena, también es clarividente de su pertinencia, con las declaraciones últimas, esta la exigiendo al mundo tomar posición, están asumiendo la actitud de cualquier pueblo que siente amenazada su vida.

Falta saber que harán los gobiernos que se dicen de izquierda y progresistas, falta saber si se encontraran las luchas en esa defensa, de es reunificación de la matriz indígena sobre la cual podría reconstruirse parte de una nueva matriz histórica latinoamericana.

Veremos en los siguientes años, si ese encuentro histórico se produce o es simplemente, un efímero destello de memorias ancestrales, que dejaran a algunos instalados, cómodamente en la aplicación de algún derecho indígena, otros aislados en formas de precarización laboral del trabajo agrícola y otras de aceptación del exterminio de poblaciones indígenas en varios lugares del continente, por sobre la explotación de una gran mayoría del planeta.

Eso es lo que está en juego, hablando de fuerzas políticas nacionales y regionales, por eso las políticas en Ecuador, si se vuelven mucho más reaccionarias, en contra de las expresiones legítimas de sobrevivencia y lucha indígena, como si Evo Morales se aleja de su fuerza vital, del movimiento indígena boliviano, para favorecer la repartición de los recursos a las transnacionales.

Estar junto a los pueblos indígenas, no es un tema de estudios académicos antropológicos, no es un tema sentimental, de vinculo afectivo con los pueblos indígenas. Si de socialismo se trata, desconstruir los estados racistas y etnicistas, es una de las tareas de cualquier socialismo que se respete, solo que esta vez, cualquier opción anticapitalista sin un retorno y desconstrucción de la matriz histórica de colonización, es imposible, una nueva historia y una América socialista y libertaria, porque la colonización nos dejó unidos para largo. La historia de América Latina, esta fundamentada sobre ciclos permanente de neocolonización y los pueblos originarios están resistiendo, para recordárnoslo y exigirnos retornar a las raíces históricas, como un paso consecuente no solo hacia el respeto de los derechos humanos de las y los indígenas, sino a la reconfiguración de una nueva cultura desde los pueblos de América latina.

Desde mi pertinencia, tiene aún más sentido, ser feminista en estas tierras ancestrales.…


¡ALERTA! La CAN ha sido herida de muerte

febrero 11, 2009

canLa Unión Europea logró su objetivo desintegrador para imponer un tratado de libre comercio a tres países de la Comunidad Andina

La advertencia lanzada en noviembre del 2008 por la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas, CAOI, sobre la desintegración de la Comunidad Andina (CAN) se está cumpliendo: la Unión Europea (UE) está negociando con tres de los cuatro países de la región un mal llamado “Acuerdo de Asociación” (ADA), que en realidad es un Tratado de Libre Comercio (TLC). Esto es en la práctica un golpe mortal para la CAN.

Cuando este ADA fue lanzado, la UE insistió en que la negociación se haría bloque a bloque. Sin embargo, la posición digna del gobierno boliviano (Evo Morales), que no acepta vulneraciones a la soberanía de su país ni a los derechos de sus pueblos, frente a la actitud vergonzosamente entreguista de los gobiernos de Perú (Alan García) y Colombia (Álvaro Uribe) y la inicialmente dubitativa del gobierno ecuatoriano (Rafael Correa), fueron minando este compromiso.

Finalmente, luego de marchas y contramarchas, el gobierno de Rafael Correa cedió a la tentación neoliberal y se unión a sus pares Alan García y Álvaro Uribe, en una inaceptable contradicción con un discurso aparentemente soberano.

Frente a ello, los pueblos indígenas andinos y sus organizaciones, articuladas en la CAOI:

1. Rechazamos la negociación y la firma de un TLC con la UE, sea por acuerdos regionales o por negociaciones bilaterales, porque los TLC vulneran la soberanía de nuestros países, representan el saqueo de los bienes naturales y generan una nueva forma de colonización a través de las empresas multinacionales y el capital financiero.

2. En ese contexto, rechazamos en particular la Ronda de Negociaciones del ADA UE-CAN que se realiza en Bogotá, Colombia, del 9 al 13 de este mes, de manera bilateral, dividiendo a la CAN y petardeando el proceso de integración latinoamericana, así como la ronda que se ha acordado realizar en Lima del 23 de febrero al 5 de marzo.

3. Proponemos, en cambio, una integración desde y para nuestros pueblos, que supere la visión exclusivamente comercial y garantice el Buen Vivir para todos, basado en los principios y prácticas ancestrales de complementariedad, reciprocidad y equidad entre los pueblos y con la Madre Naturaleza. Es decir:

– Integración social, cultural y política desde los pueblos.
– Armonía con la Pachamama.
– Fortalecimiento de las economías comunitarias locales.
– Consulta y consentimiento previo, informado y de buena fe, de cualquier política o inversión que afecte a las comunidades.
– Comercio internacional complementario a los esfuerzos locales, con justicia social y ambiental, respetando la diversidad de visiones de desarrollo.

4. Exigimos al presidente del Ecuador, Rafael Correa, tomar una firme decisión respecto a las negociaciones del TLC con la UE. De no hacerlo, será cómplice de Álvaro Uribe y Alan García en estos graves atentados contra la integración.

5. Demandamos a la Secretaría General de la CAN exponer y explicar el estado de este espacio de integración subregional.

6. Convocamos a los Consejos Consultivos laboral y de los pueblos indígenas de la CAN a pronunciarse sobre este grave atentado contra este organismo.

7. Emplazamos al Parlamento Europeo, Ombusdman Europeo, la izquierda y los partidos verdes de ese continente, así como a los movimientos sindicales, al Foro Social Europeo y las redes que integran Enlazando Alternativas, a definir su postura en relación a este modelo de integración neoliberal.

8. Demandamos a los gobiernos andinos que llamen a referendos o consultas nacionales para que los pueblos se pronuncien respecto a cualquier forma de acuerdo comercial. Llamamos a las organizaciones sociales del área andina a movilizarse para convocar a los referendos.

9. Exigimos a la UE que reconozca la deuda histórica social y ambiental que tiene con nuestros pueblos por los cinco siglos de colonización del Abya Yala.

Lima, 11 de enero del 2009

Coordinación General CAOI
Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador, ECUARUNARI
Consejo nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu, CONAMAQ, Bolivia
Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC
Identidad Territorial Lafkenche, Chile
Confederación Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería, CONACAMI, Perú
Organización de Naciones y Pueblos Indígenas de Argentina, ONPIA
Confederación Sindical Única de Trabajadores y Campesinos de Bolivia, CSUTCB
Federación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias Bartolina Sisa, Bolivia
Confederación Campesina del Perú, CCP
Confederación Nacional Agraria, CNA, Perú
Movimiento Cumbre de los Pueblos, Perú

(Se reciben adhesiones: prensa.caoi@gmail.com)

COORDINADORA ANDINA DE ORGANIZACIONES INDÍGENAS – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina

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Minga Informativa de Movimientos Sociales
http://movimientos.org/

Pedro Flecha: EL SUICIDIO DE UN ESCRITOR

enero 27, 2009

pedroflechaMario Vargas Llosa es un valioso literato para la lengua castellana, pero sus comentarios políticos son por lo menos desatinados y la vena ideológica de sus escritos que no son de ficción literaria, parecen no penetrar el cascarón de las convenciones de moda.

Es un agudo crítico de Fujimori, como yo también lo soy, pero por razones muy diferentes. Parece que tengo, sin embargo mejor memoria que él. En la primera ronda de elecciones en 1990 en Perú voté por Vargas Llosa, quien había construido una plataforma política en base a los estudios de Hernando de Soto sobre la potencia de un capitalismo popular nacido espontáneamente de la industria y comercio informal en Lima. Veníamos de la incompetente frivolidad aprista, de un Alan García que fue una gran oportunidad perdida y cualquier cosa podía pasar…

Si Fujimori fue presidente en 1990 en segunda vuelta, fue gracias al carácter pusilánime de Vargas Llosa, quien en la misma noche de la primera elección fue al centro de campaña de Fujimori, y ante las cámaras de TV nacional le ofreció cederle la segunda vuelta y que fuera el nipón presidente de una vez; cosa que el mismo no aceptó. ¿Se imaginan los lectores qué sentimos todos aquellos quienes votamos por Vargas Llosa al ver semejante prueba de debilidad? ¿Qué derecho tenía Vargas Llosa para tomar una decisión de ese tipo, personalista y majadera, cual niño engreído? ¿Por qué tenía que entregar mi voto y el del más de una tercera parte de los votantes peruanos a un señor que nadie conocía?

Demás está decir que en la segunda vuelta voté en blanco… porque en el Perú votar es obligatorio. Gran parte de los que vieron al Vargas Llosa de esa vergonzante noche, hicieron lo mismo que yo. Fujimori salió elegido. Vargas Llosa había querido evitar un Parlamento dividido, seguramente había soñado ser ungido con los laureles de la popularidad que ahora repudia. Quería culminar su “ego trip” triunfalmente, no quería discutir. Fujimori tampoco es bueno discutiendo y por ello pateó el tablero en el año 1992.

Pero nuevamente le falla la memoria a Vargas Llosa cuando dice que los venezolanos “apoyaban mayoritariamente el sistema democrático y habían repudiado el intento golpista que pretendía imitar el ejemplo peruano”. El golpe de Chávez fue el 4 de Febrero de 1992, el de Fujimori el 5 de Abril del mismo año. En su apasionamiento Vargas Llosa altera la secuencia de los hechos y pone la carreta delante del caballo. ¿Superficialidad, carencia de interés o intencionalidad malsana?

Risible no es quien, como Chávez, propone echar al tacho más de siglo y medio de independencia de opereta -y ello es aplicable a todos los países latinoamericanos. ¿De que independencia podemos hablar si somos esclavos de conceptos europeizantes, que en el Perú llamamos “huachafos”? La palabra “huachafo” viene de una deformación del “Nuevo rico” peruano fruto del negocio del guano de las islas, que cuando viajaba a Londres el siglo pasado, compraba ropas, muebles y menaje en una calle –donde los nuevos ricos de todo el mundo iban a comprar- que se llamaba White Chappel. Los que ahí compraban se llamaban despectivamente “white chaps”, por decir gente de gusto dudoso. Vargas Llosa merecería un busto en esa calle, si todavía existiese.

Los peruanos estamos acostumbrados a las veleidades del escritor y a sus espasmódicas “pataletas”, lo cual no desmerece en absoluto sus méritos intelectuales y literarios. Estas pataletas están pobladas de una ficción de “democracia”, “mercado”, “estado de derecho” cual mágicas abracadabras de un mundo ideal que el escritor cree que en alguna parte existe. La mayoría de los literatos, con muy pocas excepciones como Borges -que era más matemático que literato- son debiluchos en ciencia, matemáticas y acción. En ello se parecen a los abogados. Tienen una especie de aversión a todo aquello que no es decorativo y que es descarnadamente verosímil. La matemática de Chávez es verosímil al plantear que tres poderes no son suficientes y revivir el “Poder Moral” propuesto por Bolívar. Todas las cosas siempre son cuatro; estaciones, elementos, nucleótidos de ADN, o los cuatro Suyos Incaicos. Solo esta contribución de Chávez al diálogo político reverdece conceptos ancestrales que en el Ande son comunes a la Crotone Pitagórica. Si Darwin hubiera sido coetáneo de Bolívar, simplemente hubiera definido su “Poder Moral” como lealtad a la especie. Enormemente valioso es también el transmitir a ese Bolívar pendiente, aquel de Angostura que planteaba el nuevo Poder debía señalar la inmoralidad en una especie de “dazibao” institucionalizado, de forma muy similar al tratamiento que se le da al “Q’ara” (hombre signado como “paria” porque no reconoce la reciprocidad) en el ancestral mundo andino.

Vargas Losa está prisionero en su propia fábula y cual la zorra del mismo clama que las uvas están verdes porque, simplemente, no las alcanza. En este entrampamiento mimético cree que planificación y mercado son antagónicos. ¿Cree acaso que las transnacionales que tanto adora no planifican ni conspiran, o que los mercados son sacrosantos lugares animados por personajes propios de Walt Disney? Es que las palabras siempre devienen insuficientes y es fácil caer entrampado en ellas. Las palabras en economía no significan mucho, no son ellas las que generan riqueza ni suplen necesidades, son los actos de los hombres, más propiamente la actitud de los hombres hacia las cosas las que lo hacen. Los actos de los hombres son apasionados y esa pasión es contagiosa cuando alguien plantea una utopía. Utopía no es lo imposible, sino es la actitud hacia adelante, es el no conformismo, es Juan Ramón Jiménez con eso de “dadme papel rayado y escribiré al través”. Este inconformismo está en la obra literaria de Vargas Llosa, está en cada hoja de sus libros, pero creo que, por eso mismo, está completamente ausente en su ser público que se acerca más a los “apoltronados” de Bolívar. Thoreau se preguntaba “¿Puede un hombre abrigar una opinión y contentarse con eso?” Hay hombres de acción, Chávez es de esos que rompen el molde y pueden cambiar las cosas. Si el escritor peruano se detuviera un poco y revisara sus ancestros, no digo a Bolívar que es reciente, sino a Guamán Poma de Ayala, el gran fundamentalista andino del siglo XVII, se encontraría que tanto Chávez como Bolívar tienen parte de esa savia inconsciente andina.

Por su inhabilidad apreciativa y su idealización literaria del liberalismo económico, Vargas Llosa sería prontamente calificado por Bertrand Russell como uno de esos “fanáticos del mecanicismo”, que creen que algo oculto y complicado maneja las cosas que no entienden, más aún cuando su acceso a los mecanismos y sistemas es sólo a través de las palabras. Cae nuestro connacional en plantear, aunque se dice agnóstico, que la creencia es superior al conocimiento, que hay cosas que están dadas, hechas y por ello erige totems contradictorios. El conocimiento es pasión y Chávez no parte de una ideología (de un sistema de creencias, como él) sino que es dueño de una actitud de conocer haciendo… y eso es estimulante a nivel humano, ya que esa actitud parte de la frescura de lo que nos es común, el inconsciente colectivo humano, el cual está por necesidad propia de especie encima de toda creencia.

Debería Vargas Llosa revisar el concepto andino de Reciprocidad como ley natural, para entender que mientras no hagamos una toma de conciencia de este extraordinario concepto seguiremos abrumados por las creencias dogmáticas y la falta de humanidad. Que revise al pitagórico Arquitas y encontrará cómo hace milenios el Ande estaba cercano a la utopía sinárquica de Crotone. Que revise la Nueva Atlántida de Bacon y encontrará lo mismo. Hay raíz en el Ande, y Chávez es uno de esos frutos, que por necesidad cultural y mandato del inconsciente colectivo surgen, felizmente, de vez en cuando…

Finalmente su vergonzante súplica al poder económico internacional y especialmente a Estados Unidos pidiéndoles que “multipliquen esfuerzos para moderar los excesos voluntaristas, verticalistas y planificadores del estentóreo caudillo, y exijan de él, en política económica, un mínimo de sensatez”, parece extraída del razonamiento propio de algún colaboracionista francés con los nazis de entonces. Es la invocación a un golpe internacional por medio de la asfixia económica del aislamiento, es invocar un siniestro bloqueo como el que se hace con Cuba ¿Qué daemones se han enseñoreado en la mente del escritor para proponer un mundo servil, sin voluntades, chato, dominado por otros donde, por nuestro lado, no surjan hombres extraordinarios? ¿No serán acaso sus frustraciones políticas y sus errores de juicio los que hablan por él? ¿No es acaso su actitud la del Eróstrato revivido por Sartre, que quemó el Templo de Diana en Efeso para así lograr pasar a la Historia?

Richard Dawkins dice que los hombres no poseen memes (análogo cultural de un gen) sino que los memes poseen hombres. Penosamente, Vargas Llosa es una comprobación perfecta de ese meme que campea en las mentes de los dominados y acomodados, aquellos con quienes se encontró Bolívar en Lima, aquellos que entregaron la ciudad de Arequipa al invasor chileno-británico en 1879, aquellos que han perdido la capacidad de emocionarse y creen que la fatalidad existe…

Podrán decir muchas cosas sobre lo que pasa en Venezuela, pero viene mi mente aquello que dijo Galileo Galilei después de ser coaccionado en la Inquisición…”¡Y sin embargo se mueve!”. Porque algo se mueve en Venezuela y el que algo auténticamente humano, y por ello rebelde, se mueva en alguna parte es una buena noticia.